Skal Labissiere se quita la escarcha


Sin DeMarcus Cousins se abre un universo de posibilidades. La pintura de los Sacramento Kings carece virtualmente de dueño; eso sí, multitud de aspirantes, entre ellos, el joven Skal Labissiere.

Empezó con pie izquierdo y receloso en la NBA. Todo un lottery pick en potencia que se desplomaba hasta final de la primera ronda, en el puesto 28º, donde los Phoenix Suns se apiadaban de él y lo sacaban de la vergüenza agónica de la Green Room. ¿El siguiente paso? También con el izquierdo, alargando la zancada del infortunio. Dave Joerger lo escondía en lo más profundo del banquillo.

No parecía que el nuevo técnico de los Kings llegara con demasiadas intenciones de dar galones, ni siquiera las sobras del puchero, a sus tres rookies. Malachi Richardson, Georgios Papagiannis y el propio Skal han pasado totalmente desapercibidos esta temporada, disfrutando sólo de algunos cameos en la D-League para que no se les acartonasen las articulaciones.

El coach ha tirado todo el año de jugadores experimentados. Tras Cousins venían Koufos, Tolliver y el ala-pívot de segundo año Willie Cauley-Stein. Ahí concluía la rotación interior. Con la marcha del pívot, tabique de carga de la franquicia, el guión cambia radicalmente. Nuevos personajes empiezan a aparecer en la narración.

Jugador de futuro

Labissiere llegaba como clara apuesta de futuro. Muchos fundamentos, mucho potencial, y mucho verde por madurar. Aprender desde la observación y el banquillo no le habrá venido nada mal. Ver jugar a Cousins, carácter a un lado, es recibir clases de un premio nobel de la pintura. Y el haitiano ya empieza a poner lo aprendido en práctica sobre el parqué y bajo los focos de la competición.

Sólo ha jugado en 17 partidos esta temporada, el grueso de minutos desde el traspaso de DeMarcus. Ha saltado a cancha en los 10 últimos partidos de su equipo, con una media de 14,7 minutos, y números de 7,4 puntos y 4,9 rebotes; ello con un 55,9% en tiros de campo. Lo que viene a ser subirse al tren cuando éste pasa.

No parece que los Kings vayan a pelear por los playoffs este curso; de los aspirantes a la octava plaza, los que más complicado lo tienen. No, no será este el año tampoco en Sacramento; pero han dado un paso hacia atrás para tomar impulso en lo que se pretende un gran salto adelante; y en ese nuevo aterrizaje, en una plantilla renovada y con renovadas ambiciones, sin duda debe estar Skal.


EXTRA NBAMANIACS

Nuestro trabajo en nbamaniacs es apoyado por lectores como tú. Conviértete en suscriptor para acceder a beneficios exclusivos: artículos especiales, newsletter, podcast, toda la web sin publicidad y un chat exclusivo en Discord para redactores y suscriptores.