Stephon Marbury: “Mis números son de Hall of Fame”

vuelve a estar de lo más activo últimamente. Después de sorprendernos a todos, no solo con su deseo de jugar un último año en la NBA antes de su retiro, sino confirmando que ya ha contactado con alguna franquicia y que su vuelta está cerca, Marbury vuelve a ser noticia con unas declaraciones a Sports Illustrated.

“Mis números son de . Así de sencillo”.

Así de sencillo y así de rotundo se declara Marbury en su particular retrospectiva de lo que han sido sus, hasta el momento, 21 años de carrera profesional. Marbury fue seleccionado en el maravilloso Draft de 1996 —junto con Iverson, Allen, Kobe, Nash, Stojakovic…— y fue sumamente precoz en abandonar la NBA si vemos que puso rumbo a China con sólo 32 años, cuando apenas una temporada antes era todavía capaz de promediar 14 puntos en los Knicks.

Paso atrás y mantener

Pero Starbury prefirió apartarse de los focos y abrazarse al vil metal. En la liga asiática ha pasado hasta por tres equipos distintos —Zhongyu, Dralions  y Ducks—; un listón competitivo tres o cuatro escalones por debajo de la NBA, pero donde el base volvía a promediar números de estrella — 22,9 puntos, 9,5 asistencias y 2,6 robos en su primer año—.

Un periplo de casi nueve años en el que su estatus emulaba al de sus mejores años en los Nets de New Jersey. Se ha coronado campeón de la CBA—la liga china— en tres ocasiones —2012, 2014, 2015— y, con la sola excepción de 2016, Marbury ha sido un fijo en la réplica asiática del All-Star.

Y por todo esto, por su amplio dominio en China y por la huella que había dejado previamente en Norteamérica —19,3 puntos, 7,6 asistencias, 3 rebotes y 37,7 minutos en 846 partidos oficiales—, Marbury se cree sobradamente merecedor de ser incluido en el Olimpo del básquet.

“Todo se reduce a lo que has hecho —explica el jugador—. Mi marca en el baloncesto a nivel mundial va más allá; nunca se ha hecho antes. Ante algo que nunca se ha hecho antes, obviamente, tienes que rendir un homenaje”.

Caso McGrady

No sabemos cuánto puede haber influido, pero uno se atreve a pensar que Marbury sin duda ha pensado en ello. Un Draft después al suyo, era seleccionado un jugador que hoy ya está retirado y que hoy ya es miembro del Hall of Fame. ha adelantado a Marbury en su retirada y en su reconocimiento para la inmortalidad.

T-Mac también tuvo su garbeo por China, pero apenas fue un suspiro. Una sola temporada en los Qingdao Eagles para luego volver, en un papel absolutamente insustancial, a los Spurs, donde vino a engarzarse de gratis su primer anillo NBA, y ni por esas pudo ser.

Sus números individuales no distan mucho los de Marbury —salvando que uno jugaba de base y otro de escolta/alero—; 938 partidos de liga regular a sus espaldas y unas medias de 19,6 puntos, 5,6 rebotes y 4,4 asistencias.

En el caso de McGrady se notó sobremanera que no diese ese paso atrás. Que no reculara a tiempo a China. Una seria lesión en su periplo final en los Houston Rockets provocó un descenso radical en su rendimiento: de los 15,6 puntos de 2009, a los 9,4 de 2010 como jugador de los New York Knicks.

All-Stars vs China

Números similares los de Marbury y T-Mac que no encuentran su replica cuando toca hablar de participaciones en el All-Star Game. Siete de T-Mac por solo dos de Stephon.

Por eso, quizás, aquel point guard que cincelara junto a Kevin Garnett los mejores años de los T-Wolves de finales de los 90, entienda que necesita recurrir a su largo paso por China para compensar lo que, quizás, no le alcance si valoramos sólo lo conseguido en la NBA. El preciado acceso al Hall de la Fama.


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