Tiago Splitter anuncia su retirada a los 33 años

Campeón de la ACB. Campeón de los Juegos Panamericanos. Campeón de la NBA. Una carrera meteórica, tanto a la hora de subir como a la de bajar. El tiempo pasó de ser el mejor aliado a convertirse en el mayor enemigo de . Las lesiones han sido verdugo y sepulturero. A sus 33 años, abandona, contra sus deseos, la vida de jugador profesional.

Su temporada dorada fue la 2012-13, cuando logró consolidarse como el pívot titular de Gregg Popovich en uno de los equipos del momento, los San Antonio . Fue su único año en la NBA en el que logró promediar dobles dígitos (10,3). La gloría absoluta llegaría dos años más tarde, cuando barrieron sin piedad (4-1) al joven Big Three de los Miami Heat de Erik Spoesltra.

No tuvo tiempo ni de relamerse. Los Spurs buscaban fortalecer su juego interior con una estrella (Aldridge), y para ello el brasileño debía salir. Tuvieron tacto: los elegidos serían los Hawks, una plantilla poderosa con un padawan de Pops (Budenholzer) como jefe de banquillo. Sin embargo, poco, demasiado poco pudo aportar Splitter al éxito en temporada regular de Atlanta.

El calvario físico empezó para ya no tener fin. 36 partidos logró disputar en su nuevo equipo antes de ser traspasado al año siguiente a los , donde a un paso testimonial (ocho encuentros) le sucedió la salida por la puerta de atrás de la mejor liga del mundo. La cadera había dicho “basta”.

Próxima etapa: los banquillos

Un año después, con la esperanza perdida y los murmullos de retirada hostigándole, ha decidido abdicar.

“Voy a dejar de jugar. Es una decisión que he tomado en los últimos meses”, ha explicado Splitter al periódico brasileño O Globo. “No es algo que desee, pero la lesión de cadera ha ido peor de lo que esperaba. Para mí es un momento difícil porque dejo algo que he hecho durante toda mi vida, pero tras hablar con mi familia, mi mujer y con todo el mundo, llegó el momento de dejarlo”.

Así pues, con un currículum de siete años en la NBA a sus espaldas —que sin duda servirán para cimentar su  próxima etapa en la esfera de los banquillos—, Splitter se despide del básquet en activo. Cierra sus andanzas NBA con promedios de 7,9 puntos, 5 rebotes y 1,2 asistencias en 355 partidos oficiales.