Tyreke Evans: complemento y sustituto de Oladipo

, general manager de Indiana , era perfectamente consciente de los riesgos que asumía el día que decidía firmarle el contrato a Tyreke Evans. Basta con entrar en Basketball-Reference, por ejemplo, y echarle un ojo al primer recuadro de stats, centrando nuestra atención en la columna de partidos jugados por fase regular.

72, 57, 63, 65, 72, 79, 25, 40, 52…

Y es que el caso de Evans es, da igual el prisma, de los raros, rarísimos. Un jugador que “tocó techo” en su temporada rookie, superando los veinte puntos de promedio. Desde entonces comenzó su casi imperceptible, pero incesante, declive. En su segundo año en New Orleans, con la titularidad recuperada y los minutos in crescendo, dijo basta y puso el freno a la jubilación anticipada.

A sus 25 años, con buffet libre por delante, recuperaba el brillo de aquel número 2 del Draft que encandiló por su cajón de sastre; profundo y variado.

16,6 puntos, 6,6 asistencias, 5,3 rebotes… Evans volvía a ser ese jugador capaz de hacer de todo y hacerlo bien. Y justo entonces, llegarían las lesiones, y con ellas volvería la temida inconsistencia…

…Hasta el año pasado, cuando se enfundó la camiseta de los Memphis Grizzlies.

¿Mónica Geller en su versión quiromasajista? Pues justo eso; ‘de los peores, el mejor’.

El complemento perfecto

Resistió al mercado invernal y se perdió unos playoffs en los que fue objeto de deseo de no pocos equipos. Llegado el verano, y como agente libre, los Pacers no dudaron; Tyreke, quien venía probablemente de jugar los 52 mejores partidos de su carrera y con tan solo 28 años, era su hombre.

“Al principio de la agencia libre, escribimos nuestra lista de deseos. Haces el ranking, lo haces de nuevo, y entonces lo repites una vez más; y Tyreke siempre terminaba como el nº1. No importaba el modelo ni la posición”, explica Pritchard para Indy Star.

“Lo que lo hace tan especial es su capacidad de afectar al juego de distintas maneras. Es capaz de hacerse con un gran rebote, porque se trata de un gran guard reboteador. También es un gran pasador. Pero lo que lo hace tan bueno es su tamaño, su fuerza y su habilidad para conseguir lo que se propone dentro de una cancha. Es capaz de llegar donde quiera. No hay duda sobre ello. Es una bestia conduciendo el balón hacia la canasta”.

Con el ’12’ a la espalda ha sido, de largo, el mejor en Memphis, pero no por ello su titularidad ha dejado de estar discutida. 30 encuentros en el quinteto inicial, 20 saliendo del banquillo. Y en los Pacers primará lo segundo. Pues Nate McMillam, con una alineación titular donde las funciones de base se las reparten Darren Collison (oficial) y (oficioso), necesita un director de juego para la segunda unidad.

IQ, liderazgo… y tiro: doble ración

Los buzzer beaters y game winners, son otra historia. Ahí, todas las mentes pensantes compartirán pista y momentum.

“Tenemos dos jugadores capaces de hacer grandes jugadas”, añade Pritchard, haciendo referencia al combo Oladipo/Evans. “Si contamos con dos playmakers en la cancha, con capacidad para crearse sus propios tiros, será algo difícil de defender. El año pasado lo pasamos mal cuando Oladipo no jugó (Y tan mal. Cero de ocho partidos ganados en su ausencia). Con un equipo sano y las nuevas piezas, tendremos la habilidad de resistir mejor en esas situaciones”.

Y es que Oladipo y Evans son dos casos paralelos de haber hollado el Draft sin fama de tiradores puros (más bien al contrario), pero que han ido puliendo (a distinto ritmo) ese déficit hasta convertirlo casi en una virtud.

En Evans la progresión es apabullante. De ser un novato que apenas superaba el 25% en tiros de tres, a un guard en cuya madurez es capaz de flirtear con el 40% desde larga distancia. Un par de MIP’s –uno explícito y otro implícito– en Indiana.

Y una sola temporada por 12 millones de dólares para ver como el invento cuaja.


EXTRA NBAMANIACS

Suscríbete a nuestra publicación especial y consigue acceso a contenido adicional como artículos y podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas. No dejes que un algoritmo te diga lo que debes leer.


Anterior

Manu Ginóbili estaría considerando seriamente la retirada

Kobe Bryant no jugará en la liga BIG3

Siguiente