Esta vez sí se pitó: Curry hizo el ‘double step-back’ de Harden

El base de GSW, indignado: ¿cambio de paradigma o doble rasero?

Con un poco de suerte, algún sherpa del Nepal y un par de dinosaurios tecnológicos no habrán visto todavía el doble step-back que James Harden hizo sobre Ricky Rubio en una jugada que daría la vuelta al mundo: no por la acción en sí, que ya fue bastante heterodoxa, si no por el efecto arbitral que esta generó: cero. La saliva, conscientemente, rehuyó el silbato.

Ventajas del siglo XXI, de Twitter y de la viralidad informativa, podemos poner la mano en el fuego –sin miedo a quemarnos– y afirmar que no queda ni un solo árbitro NBA que no haya visto esta acción y probablemente analizado varias veces en bucle.

¿Punto de inflexión?

Y es que esta pudo ser la gota que, tras muchos años vislumbrando el borde, terminó por colmar el vaso. La que demolía el concepto del permisivismo en pos del espectáculo. Ni siquiera una estrella del calibre de La Barba, y con el árbitro a menos de un metro de distancia, merecía, en nombre de nada, un trato de favor así.

Con seguridad hubo toque de atención, y ha sido el primero en comprobar los saludables efectos.

Más tímido. Más involuntario. Más fluido. Menos descarado. Y con el colegiado más cercano a, mínimo, tres metros de él. Dio igual. Esta vez sí sonó el silbato y la acción quedó invalidada. Gracias a Dios. Por el principio de algo nuevo.

¿El detalle? Curry, consciente del (veremos si) cambio de jurisprudencia, hizo, automáticamente, un dibujo con sus manos. Parecía un número. El 13. El del MVP.

(Fotografía de portada de Christian Petersen/Getty Images)


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