Oakley, junto a LeBron y contra Rodman: “Miss Vestido de Novia”


Charles Oakley parece ser un individuo de principios y polaridad marcada; o estás consigo o contra él. Gente como James Dolan, instituciones como New York Knicks, se alinean en el bando enemigo. LeBron James, quien partió una lanza en su favor cuando su nombre fue vetado en el pabellón de su vida, figura ya en el bando de los aliados permanentes.

Hollado el siglo XXI, las afrentas, casi siempre, solo enrojecen las yemas de nuestros dedos, y la mayor de las cóleras aspira apenas a convertirse en una sarta de emoticonos furiosos. Así funcionamos en el mundo desarrollado, la era del cabreo tecnológico . Y ese ha sido el modo de Oakley de salir en pos de James y agredir, literariamente, a su incitador.

El fondo, el predominante en portada las últimas semanas: los descansos en regular season. El móvil, la reacción de Dennis Rodman ante el posicionamiento de LeBron frente a su autoconcedido derecho a tomarse un respiro durante la temporada así lo considerase.

Rodman, tan duro como peculiar

El Gusano quiso recordar al rey del momento lo que hacía el rey a perpetuidad; lo que no hacía, mejor dicho: “LeBron está haciendo una cosa que yo siempre he dicho que Michael Jordan no hizo. Él nunca descansó. Jugaba cada partido. LeBron puede hacer esto ahora porque le necesitan. La liga le necesita y eso es por lo que hace toda esta mierda (“shit“) ahora, como quejarse y todo eso”.

Oakley, nuevo abanderado del ’23’, dejó su recado en la bandeja de entrada del Twitter del más irreverente de los jugadores que haya pasado por la NBA. “Dennis Rodman, para, tú no eras ningún tipo duro. Creo que LeBron es listo, no hace falta que seas un tipo duro para jugar al baloncesto, Miss Vestido de Novia”.

¿Que qué era eso del vestido de novia? Para los que no lo recordéis, en la estimulante vida de Rodman, donde abunda lo estrambótico, lo cuasidelictivo —y sin el cuasi— lo grotesco y escasea lo normal, lo civilizado y lo cortés, uno de sus capítulos más reseñables tuvo lugar cuando presentó su libro As Bad as I Wanna Be (Tan malo como quiero ser), ante los medios de comunicación. ¿Lo más característico del evento? Que lo hizo compareciendo vestido de novia.

No obstante, más que le pese a Oakley, más allá de la bisexualidad reconocida de Rodman y más allá de lo que esconda su vestidor, es innegable del todo que Rodman, cinco anillos en sus dedos, exmiembro de los Bad Boys y uno de los mejores defensores y reboteadores de la historia de la NBA, fuese un tipo duro.


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