A LeBron no le atrae Houston como ciudad

La avalancha de informaciones alrededor de la decisión que tomará en la agencia libre continúa. Si hace poco más de 24 horas fuentes de ESPN señalaban que El Rey podría reunirse con hasta siete franquicias, ahora parece que una de las favoritas para convencerlo, Houston , pierde terreno en la carrera por hacer realidad tal deseo.

El atractivo de la franquicia de Texas brilla pos sí solo. Con un equipo ya formado y capaz de plantar cada a Golden State Warriors –la lesión de Chris Paul los frenó sobre la bocina–, James podría ver en los chicos de Mike D’Antoni la mejor opción para destronar a los de Oakland. Sin embargo, no todo puede girar alrededor de su hambre competitiva.

Tal y como apuntaba uno de sus mejores amigos en la NBA, Dwyane Wade, la decisión de LeBron puede basarse en el estilo de vida de la ciudad elegida, lo cual iría unido al bienestar de su familia. Es en este escenario en el que Houston pierde puntos.

Según Marla Ridenour de Akron Beacon Journal, El Rey le habría asegurado durante una estancia en Houston en la presente temporada que no le gusta la ciudad; es decir, si eligiese unirse a los Rockets estaría yendo a un lugar que no le apasiona, algo que chocaría con la opinión de Wade.

¿Qué pesa más?

Toca sacar la balanza. LeBron lleva nueve Finales en la NBA y ha conseguido tres anillos. A todas luces su carrera ha sido hasta ahora excelente, pero no parece que tenga intención de renunciar a agrandar su legado. Cualquiera de las opciones que se barajan en la Conferencia Este, caso por ejemplo de Philadelphia 76ers, le colocaría como favorito para llegar a la serie definitiva, pero no para derrotar a Golden State; algo que está más cerca en Houston que en ningún otro sitio.

Acuerdo difícil

Pongamos que a LeBron le gustase Houston y que se decantase por continuar su carrera en los Rockets. Incluso en esas circunstancias sería complicado verlo junto a James Harden y Chris Paul. Como analizamos hace días, tanto Chris Paul como Clint Capela apuntan a firmar por el máximo, lo que deja a los de Texas con escaso margen a la espera de cerrar alguna operación –quieren traspasar a Ryan Anderson (41 millones de dólares y dos años)– y lograr así algo de aire. Igualmente podría no ser suficiente y podrían verse abocados a intentar cerrar un sign-and-trade para conseguir a El Rey. Las condiciones no parecen favorecer a Houston.