Boston, cerca de cerrar la renovación de Smart

El futuro de puede quedar sellado en las próximas horas. Según informa Adrian Wojnarowski de ESPN, Danny Ainge y el agente del jugador tienen muy avanzada la negociación para que el agente libre restringido continúe su carrera en Massachusetts.

En cuanto al contrato que le mantendrá en el único equipo que ha conocido en la NBA, este se movería en el rango de unos 46-50 millones de dólares repartidos en cuatro años; es decir, se situaría alrededor de los 12 millones por temporada. El acuerdo definitivo queda a expensas de que finalicen las conversaciones, las cuales siguen en curso en estos momentos.

Lo cierto es que la paciencia ha terminado recompensando a los verdes. Al acabar la temporada Smart aseguró que merecía más de 14 millones al año. En Boston no se pudieron nerviosos por tal petición. Creyendo que acabarían firmando su permanencia por menos dinero, y apoyados por el hecho de que fuese agente libre restringido, esperaron acontecimientos. E hicieron bien, porque finalmente han conseguido seguir contando con un jugador esencial en su esquema a un coste menor.

Otros interesados

Smart ha tenido pretendientes, pero no a la altura de lo que él pensada –al menos económicamente–. Sacramento, tras perder a Zach LaVine al ver como Chicago igualaba su oferta, puso los ojos sobre él, pero finalmente no ofertó, quizás porque no estaban dispuestos a poner sobre la mesa lo que pedía Smart. Luego llegó el turno de Brooklyn Nets, equipo con el que el base se reunió en Las Vegas. El resultado fue el mismo: encuentro infructuoso que lo seguía acercando a la renovación con Boston, justo lo que ha terminado sucediendo.

Elemento indispensable

En Boston hay talento a raudales. Kyrie Irving, Jaylen Brown, Jayson Tatum… Jugadores hay de sobra para dar espectáculo sobre la pista, pero un equipo campeón no se construye únicamente con highlights. Por eso es tan importante Marcus Smart. Este chico formado en la universidad de Oklahoma State marca la diferencia cuando se trata de apretar los dientes y ‘morder’ al rival. Su aportación trasciende de sus estadísticas, las cuales, con 10,2 y 4,8 asistencias de promedio en temporada regular, tampoco desmerecen.