Doc Rivers continuará en el banquillo de Clippers

Pierde fuerza la ola de despidos. Tras ver como en apenas 12 horas caían Jeff Hornacek en New York Knicks y Frank Vogel en Orlando Magic, parece ser que puede respirar tranquilo en Los Angeles , equipo en el que según el periodista David Aldridge cumplirá el contrato que tiene firmado hasta verano de 2019.

Rivers ha vivido una de las temporadas más intensas de su carrera. Pese a no estar en la lucha entre los mejores de la Conferencia Oeste –la salida de Chris Paul así lo anunciaba en junio–, ha sabido sobreponerse a los numerosos contratiempos acaecidos para acabar el año con un estatus aún mayor al que tenía al empezar.

Doc fue contratado para ganar y no lo consiguió, pero curiosamente su imagen en territorio californiano ha mejorado cuando no optaba a ello. Tras sufrir uno de los golpes más duros de su carrera en 2015, cuando vivió en primer plano como sus hombres no podían cerrar una ventaja de 3-1 en Semifinales de Conferencia, parecía que ya había dado todo lo que podía. No ha sido así. Tres años después sus cualidades como entrenador han sido refrendadas en el momento menos esperado.

Al adiós de CP3 se unió meses después el de Blake Griffin. Con la marcha del ala-pívot parecía que se cerraba un capítulo en los Clippers y, por ende, para Doc Rivers, a quien los peores agoreros le veían despedido ipso facto, mientras que los más optimistas le deparaban el mismo futuro pero unos meses después. Ninguno ha acertado.

Como decíamos, con un grupo mermado por traspasos y lesiones, Rivers ha conducido a los angelinos a través de una pelea por playoffs que nadie imaginaba. Finalmente se han quedado fuera, pero eso no resta mérito a un grupo del que Doc se siente tan orgulloso como para asegurar que le ha devuelto la ilusión por entrenar.

¿Solución momentánea?

Rivers puede continuar, pero no por ello el futuro del equipo estará obligatoriamente ligado a él. Con un año más de contrato, prescindir ahora de sus servicios supondría darle unos cuantos millones de dólares que se sumarían a los del hipotético nuevo técnico. Esa puede ser la visión de la gerencia, pero es probable que Doc apriete para firmar una renovación, ya que entrenar a un grupo que en unos meses será de otro no suena muy tentador. El tira y afloja entre ambas partes puede llegar pronto.