El Draft del All-Star 2019 será televisado

Adam Silver lo vaticinaba a finales de febrero y ya es casi oficial. Según informa Marc Stein de The New York Times, la NBA y la Asociación de Jugadores han alcanzado un acuerdo para televisar el Draft del 2019 que tendrá lugar en Charlotte.

Novedad pero no sorpresa. Nada más concluir la pasada edición del fin de semana de las estrellas se concluyó que fue un error el haber realizado en secreto la elección de los capitanes. Se puede entender el desliz. Tras una larga historia de luchas entre ambas conferencias se rompía por primera vez esa tradición para dar paso a un partido con dos capitanes –LeBron James y Stephen Curry–, y en el que eran estos quienes elegían a sus compañeros alternativamente. Se quiso evitar, tal y como dijo Silver, que el cambio se tornase en negativo para algún jugador (último seleccionado), pero fueron los mismos protagonistas quienes señalaron que no tenían problema alguno con ese asunto.

En cuanto a la fecha exacta en la que tendría lugar la elección de los equipos, las fuentes del mencionado periodista aseguran que los días 30 y 31 de enero han surgido como dos opciones con pese de cara a una transmisión de TNT. Sin embargo, todo eso quedaría a expensas de conocer quiénes serán los capitanes, ya que según los partidos que tuviesen estos rondando esas fechas se acabaría determinando el momento exacto.

Transparencia

Este es uno de los puntos en el que todas las partes se pusieron de acuerdo de cara a la edición que se avecina. Pese a que como decimos LeBron y Curry eligieron en secreto, con el paso de los días el orden de las selecciones se fue filtrando, por lo que el cometido final de salvaguardar el nuevo formato de posibles damnificados quedó en nada. Visto lo ocurrido, la NBA recibió críticas, entre ellas incluso de algunos All-Star por mantener todo el proceso en un oscurantismo que no aportaba nada positivo a ninguna de las partes.

Nuevo sistema

Tras 66 años la Liga ponía fin al clásico Este contra Oeste para implantar un sistema novedoso en el que los capitanes –los más votados de cada conferencia– seleccionan a todos sus compañeros de equipo sin importan la costa es la que estuviesen jugando. Más claro. Los aficionados siguen eligiendo a los titulares con su voto, pero el equipo en el que jugarán estos recae en los capitanes. Lo mismo ocurre con los restantes 14 que consiguen su sitio gracias a los entrenadores; el equipo en el que jugarán depende de lo que decidan los capitanes.

Acierto pleno

La NBA arriesgó y logró justo lo que buscaba. Hasta la edición pasada, en la que podemos decir sin titubeos que el All-Star resucitó, se habían sucedido otras muchas en las que la desidia y la falta de intensidad convirtieron el partido de las estrellas en cualquier cosa menos en lo que los aficionados querían: ver a los mejores luchando por ganar. Eso fue justo lo que se recuperó. Con LeBron y Curry como líderes, por fin pudimos ver un partido peleado hasta la última jugada, hasta el último segundo; una intensidad casi olvidada que llevó a que todo se resolviese con una enorme defensa de los chicos que acompañaban a El Rey. Se avecinan grandes años de All-Star y que el Draft sea televisado no hace sino poner una pieza más para el disfrute de los aficionados.