Gran (y merecido) gesto de los Clippers con su Sexto Hombre


No tenían por qué hacerlo. Aunque seguramente lo habrían hecho cuando llegase el momento; eso también. Y precisamente por ello, gestos pequeños como éste, los hace grandes.

Lou Williams es, lo primero, un jugadorazo, y lo segundo, un chollo. Porque que por el vigente bicampeón (y tri-ganador) del premio a Sexto Hombre del Año en L.A. Clippers paguen tan solo un salario anual de 8 millones de dólares… es casi un atraco a la inversa y razón suficiente para darles un cachito enorme, aunque sea, del premio a ejecutivos del año.

Pero resulta que de los dos años de contrato que le restan a Lou, del curso 2020/21 sólo tenía garantizados, hasta ayer, 1,5 millones de los 8 apalabrados. Ya no. Ya, suceda lo que suceda –lesión, traspaso o retirada– serán todos para él.

Esa ha sido la considerada muestra de respeto –informa Shams Charania– que la franquicia ha querido tener con un jugador que ha sido de los mayores responsables de que los Clippers hayan vuelto a disputar los playoffs (y plantado cara a los Warriors en primera ronda) en una temporada en la que casi nadie los incluía entre los ocho (ni entre los diez) primeros.

Altruistas, calculadores… ¿un poco de ambos?

También, por mal pensar un poco, este gesto llega en plena época de cortejo, cuando los Clippers aún no han realizado todavía ningún gran movimiento en la FA –varios medios los dan ya fuera de la pelea por Leonard, pero nunca se sabe…–; y lo que sí parece estar cobrando fuerza es una narrativa por la cuál los big free agents ya no sólo miran por el dinero o los campeonatos a la hora de firmar por éste o aquél… sino también por el potencial trato recibido.

El patinazo de Boston Celtics con Isaiah Thomas dañó severamente su imagen, y el hecho de que Kevin Durant nunca se haya llegado a sentir como en casa en La Bahía, se comenta, ha sido uno de los grandes motivos que le ha empujado a no renovar.

Los Clippers, que están poniendo mucho empeño y mimo en crear una cultura basada en la sinergia desde la escandalosa salida de Donald Sterling y la llegada de Steve Ballmer, con actos así dan una imagen de franquicia comprometida y atenta con sus jugadores. Un +1 que puede terminar siendo menos anecdótico de lo que cabría imaginar.

¿Un primer ejemplo de ello? Este post sobre Patrick Beverley de esta misma mañana.

(Fotografía de portada de Kevin Winter/Getty Images for Turner Sports)


EXTRA NBAMANIACS

Nuestro trabajo en nbamaniacs es apoyado por lectores como tú. Conviértete en suscriptor para acceder a beneficios exclusivos: artículos especiales, newsletter, podcast, toda la web sin publicidad y un chat exclusivo en Discord para redactores y suscriptores.