Houston y Carmelo Anthony hablan para encontrar una solución

A nadie se le escapa que estamos ante el peor visto desde que debutara en la NBA en la 2003-04. El jugador no fluye, no ahora en los , sino ya desde su época corta y triste en los Thunder, y quizá durante sus últimos días en New York.

La mala situación deportiva de Melo es paralela a la crisis que vive Houston, ahogados en el fondo del Oeste con un balance de 4-7, a dos victorias ya de los playoffs. Es obvio que Carmelo, que anoche no jugó por enfermedad en la derrota contra San Antonio, no es el responsable total de la mala marcha de Houston, pero también lo es que, salvo fogonazos puntuales, su primer mes oficial con los de Texas supone una rémora. Para todos.

Conversación entre las partes

Según informa Adrian Wojnarowski, para ESPN, Houston y Carmelo están en conversaciones durante este fin de semana para tratar de encontrar una solución y ver cómo proceden de aquí al final de temporada. Woj apunta que el diálogo es fluido entre franquicia y jugador, quien no se vistió de corto este sábado para medirse a San Antonio después de su 1/11 en tiros de campo del jueves contra OKC. A pesar de haber cubierto el entrenamiento del viernes de forma completa, según Shams Charania, Melo era baja un día después por enfermedad.

¿Futuro inmediato fuera de Houston?

En 10 partidos con los Rockets, el de Queens, suplente por primera vez en su vida, promedia 13,4 puntos, sus números más bajos en la NBA, con un 40,5 en tiros de campo y un 32,8 en triples. El drama estadístico está ahí, pero crece si le sumamos sus 5,4 rebotes y sus 0,5 asistencias y 0,4 robos en 29,4 minutos por duelo. Es decir, más allá de la anotación, Anthony no es nada en unos Rockets que no se encuentran. Ha fallado más tiros (72) que rebotes, asistencias, robos y tapones juntos cosechados (70).

En un plantel que echa de menos atrás a y a , los Rockets son el plantel número 21 en cuanto a mejor defensa se refiere, un desastre ilustrado con la presencia de Melo en pista, que arroja 111 puntos por cada 100 posesiones con él sobre el parqué, por 100,5 puntos cuando no está.

No obstante, según apunta Marc Stein, para The New York Times, el de OKC del jueves no será aparentemente el último duelo de Carmelo como rocket y la intención en la franquicia es no dejarle marchar. Se trata más de un intento todo de reconvertir el rol del jugador en los planteamientos de Mike D’Antoni, de estructurar su presencia de aquí a final de curso, más que de tratar el tema de su despido, opción que no obstante no descarta el propio Stein. Carmelo firmó este verano por el mínimo salarial de veterano con más de 10 años de experiencia, esto es 2,4 millones de dólares por un curso. Lo hizo tras acordar el buy out con Atlanta, lugar al que llegó traspasado días antes desde los Thunder.