Las posibilidades de que Kemba Walker se marche o no de Charlotte

es, probablemente, una de las estrellas menos reconocidas de la NBA. Sus 60 puntos (segundo jugador en torno al 1,86 de altura o menos que lo consigue tras Iverson) del sábado ante Philadelphia no han hecho sino confirmar que su temporada raya a niveles superiores a un (solo) All-Star; se trata de uno de los talentos anotadores más desatados en la competición actualmente, así de franco. Y como todo el mundo conoce ya, Kemba será agente libre sin restricciones el próximo verano.

Eso, unido a que en Charlotte (primero Bobcats y después ) nunca fueron capaces de proporcionarle un equipo que subiese a los rascacielos de la Conferencia Este produce una disyuntiva interesante. ¿Seguirá confiando Kemba (28 años y más de 7 en la liga) en que Michael Jordan le rodee del género necesario para dar un salto cualitativo con el equipo de su vida o bien probará suerte lejos de su zona de confort?

Muchas voces de la liga calculan que las posibilidades de que Kemba Waker (extasiado de perder) busque cariño en otro destino NBA este verano son altas, sin embargo Shams Charania (The Athletic) informó de que las opciones de que el base se quede son altas.

Para empezar, Charlotte Hornets es la organización que más dinero puede ofrecer a Kemba y también más años de contrato (cinco). Eso no pasará desapercibido para el jugador, claro, que con los nuevos máximos salariales (se actualizan año a año) podría llegar a techos similares a los de Stephen Curry con 40 millones por temporada.

El componente económico cuenta, y mucho, pero no lo es todo y por ello en Carolina del Norte se devanan los sesos para poder tener una propuesta contundente para cuando Walker tenga que decidir.

“Michael Jordan quiere que Kemba Walker siga siendo su estrella. Los Hornets quieren hacer que siga siendo la cara de la franquicia. Construir a su alrededor”, pudo compartir Charania en el programa televisivo Stadium.

Nunca equipo ganador

Precisamente ése ha podido ser uno de los problemas hasta ahora en la carrera de Kemba (en la NBA desde 2011), que nunca pudo liderar una construcción realmente ganadora. Ése es quizá uno de los pocos elementos que podría alejar al base de Charlotte el próximo verano, las ganas de un proyecto más acostumbrado a la victoria.

“Siempre y cuando sean competitivos, los equipos de la liga son un poco escépticos y esperan que Kemba Walker se quede en Charlotte y que el jugador quiera quedarse allí”, añadió Charania.

Lo más razonable, pues, sería una permanencia de Walker en los Hornets, apunta el citado periodista. Sin embargo una mala temporada de Charlotte podría estirar la cuerda hasta la ruptura. De momento el equipo que dirige James Borrego está enclavado en un 7-8 de récord y en la frontera exacta que marca la postemporada en la Conferencia Este (octavo puesto).

Y la temporada del equipo es una (casi dolorosa) síntesis de la carrera de Kemba Walker. Su nivel individual es excelso, sobresaliente, superior a toda su obra anterior, pero en su equipo no hay la calidad suficiente para aspirar a un top 5 de la parte atlántica de la NBA.

Kemba Walker está promediando 28,7 puntos (tercer mejor promedio anotador tras Curry y LeBron James), 6,1 asistencias 4,1 rebotes, 1,1 robos, 45,8 por ciento en tiros de campo y 37,7 en triples. Su rendimiento alcanzó el cénit en los 60 tantos del pasado sábado, pista de que el caudal superlativo tiene visos de continuar hasta junio, fecha en la que Charlotte podría iniciar una dolorosa reconstrucción (en caso de marcha) o bien continuar venerando al posiblemente, mejor jugador de su historia.