Los Angeles Clippers tuvieron que trabajarse la victoria. Ello implicó remontar un déficit de 17 puntos en San Francisco ante los Golden State Warriors (114-101), pero más allá del resultado, el titular de la noche fue otro. Aunque partiera como suplente: Darius Garland.
El base debutó oficialmente con su nueva camiseta tras el traspaso que envió a James Harden a Cleveland. Y lo hizo dejando detalles interesantes. Saliendo desde el banquillo, disputó casi 23 minutos y firmó 12 puntos (4 de 9 en tiros) en su primera aparición desde que arrastraba molestias en el dedo del pie.
Estreno feliz que no limpio.
Con 1:26 por jugarse del segundo cuarto, Garland sufrió un golpe en el rostro tras chocar con Moses Moody en la lucha por un balón dividido. Ambos quedaron tocados, pero pudieron continuar. Un pequeño susto en una noche que, por lo demás, sirvió para empezar a medir su encaje real en la rotación.
Tiempo para la química
Garland, más reactivo que propositivo, no asumió un volumen alto de tiro ni monopolizó la creación, pero sí dejó señales claras: movilidad sin balón, amenaza exterior y capacidad para acelerar el ritmo cuando el partido lo pedía. Aspectos que, en teoría, deben complementar a Kawhi Leonard (23 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias) en lugar de solaparse.
Que todo a su alrededor es nuevo y está aún fuera de ritmo quedó plasmado en sus cinco pérdidas de balón. El point guard no está aún al 100%… pero ya ha entrado en escena.
Posdata: pronto habrá que empezar a hablar del rookie Yanic Niederhäuser (pick 30). Anoche 11 puntos, 9 rebotes, 4 tapones, 2 robos y un derroche de energía que empieza a hacerse notar cada vez que salta al parquet. Pinta la mar de bien el pívot suizo.
(Fotografía de portada de D. Ross Cameron-Imagn Images)





