Concluida la fase regular, toca revisar el rendimiento contractual
Determinar si un jugador es caro o barato (o tóxico) requiere algo más que un simple vistazo al listado de ESPN (o al de HoopsHype, más completo) donde se recogen a los mejor pagados de la temporada.
Es imprescindible una ponderación. Una que, mínimo, contemple los números individuales del jugador al final de cada curso baloncestístico y lo confrontemos con su salario.
Por supuesto, en el macrocosmos estadístico que es la NBA, podemos abarcar toda clase de sabermetrics: que si win share, que si EPM (Estimated Plus-Minus), que si impacto on/off court, que si triples-dobles… las opciones son infinitas. Puede que hasta excesivas.
Una más clásica –pero igualmente ilustrativa en su simplificación– es la de puntos por partido. En una NBA donde el reconocimiento salarial sigue estando estrechamente ligado y mucho más supeditado a la producción ofensiva que a la defensiva (disclaimer: no seas como Cam Thomas), una estrella que quiera hacerse notar tiene que meter canastas sí o sí.
Las gráficas de Charvi
Y aquí entra nuestro amigo Charvi, un fenómeno de las animaciones gráficas y con el don de contextualizar y bajar a tierra muchas de las cosas que ocurren en una cancha de baloncesto, para contarnos qué impacto (numérico, posicional, histórico o –como en este caso– salarial) terminan teniendo entre sus semejantes.
Charvi es un creador de contenido y enamorado de la NBA con quien vamos a colaborar en nbamaniacs, y a quien podréis dejarle vuestras sugerencias en los comentarios sobre qué tipo de gráficas y análisis comparativos os gustaría ver en su canal. Conociendo a nuestra comunidad, tendrá deberes.
Y gracias a sus videos conoceremos cosas como las que os traemos hoy: el resultado de cruzar puntos anotados en temporada regular y nómina anual.
Young, el menos rentable
De ello nos sale que Trae Young –con el 17º salario más alto de la 2025-26 y que debido a sus lesiones solo ha jugado 15 partidos entre Hawks y Wizards– ha resultado ser ‘el jugador más caro de la temporada regular’ en cuanto a su producción ofensiva directa: 269 puntos, a razón de 172.000 dólares por punto anotado.
Stephen Curry también figura en la parte alta de la tabla, con 52.000 dólares por tanto… pero claro; ya hemos hablado de lo importante de ponderar. En el caso de Young, cada uno de sus puntos ha tenido un peso irrisorio (por no decir nulo) en el devenir de sus equipos esta campaña. Pero con Curry, la cosa cambia. Y ni que decir si nos situamos a algo que ya no cubre el gráfico: el play-in.
¿Alguien pone en duda que los Warriors hubieran pagado bastante más que 52K por cada uno de los 35 puntos de hace dos noches ante los Clipper? En especial, por los tres que llegaron a falta de cincuenta segundos para el final. Esos, directamente, no hay gráfica que los recoja. Porque no tienen precio.
A Charvi lo encontraréis también en sus distintas redes sociales (Instagram: charvi.nba; TikTok: charvi_nba; X: @charvinba) donde sube contenido semanal. ¡Dadle a seguir!





