Festival de los Spurs en Philadelphia

Con una victoria por 40 puntos, los texanos se quitan la espina de su derrota en el Madison

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Por Aitor Darias

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Los Spurs se han quitado de la mejor manera posible la espina de su reciente derrota ante los Knicks. Si su encuentro en el Madison fue una dolorosa manera de poner fin a su racha de 11 victorias consecutivas, la visita a Philadelphia ha servido para dejar en el olvido aquel tropiezo y sustituirlo en el recuerdo por una absoluta exhibición. Porque los de Mitch Johnson han tumbado a los 76ers por 91-131 y han dado una nueva demostración de que su potencial es inmenso.

Ya desde la primera parte, en la que la diferencia llegó a ser de 27 puntos, se veía que esta iba a ser una gran noche para San Antonio. Cierto es que delante no estaban ni Joel Embiid ni Paul George, pero incluso con sus bajas son pocas las veces en que las de Pensilvania han lucido como un juguete en manos de su rival. Y esta noche lo hicieron de principio a fin.

Wemby: muralla humana

Cuesta decidir de hecho en qué mitad de la pista fueron más dominantes los texanos. En defensa, la mera presencia de Wembanyama, autor de 6 tapones, impedía casi cualquier canasta en la pintura, generando un atasco total en cada ataque en estático de los 76ers. Y en ataque, los visitantes volaban, el balón fluía y los tiros entraban en un recital para el que los de Nurse no tenían respuesta.

Y eso que, más que con unos Wemby y Fox bastante discretos que no pasaron de los 10 y 11 tantos respectivamente, Philadelphia tuvo que lidiar con los secundarios, pero tampoco hubo manera. Dylan Harper, celebrando su elección como mejor rookie del Oeste en febrero, cuajó una grandísima actuación y se fue hasta los 22 puntos, los mismos que Devin Vassell gracias a sus 6 triples. Y a medida que pasaban los minutos con el choque ya resuelto, iban entrando más hombres de fondo de banquillo y encontrando sus oportunidades para brillar.

Así, la brecha fue creciendo hasta los 49 tantos al final del tercer cuarto, y quién sabe cuántos habrían sido al cierre del encuentro si los Spurs hubiesen necesitado ganar por la mayor diferencia posible. Lo que sí estaba claro es que necesitaban cerrar este Rodeo Trip por todo lo alto para, tras casi un mes sin jugar en su ciudad, regresar a San Antonio con las fuerzas necesarias para afrontar un duro y decisivo duelo ante los Pistons.

(Fotografía de portada: Bill Streicher-Imagn Images)

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