Este verano ha habido tiempo de sobra para olvidar quién es Kawhi Leonard. Al menos, quién es en una pista de baloncesto. La polémica de sus contratos con los Clippers y su correspondiente sanción ha monopolizado (de forma más que comprensible) el discurso a su alrededor, casi dejando a un lado la faceta deportiva al hablar de su llegada a Toronto. Y eso, al menos según ha parecido en su estreno en pretemporada, no ha hecho sino darle más ganas de salir a jugar.
El alero ha regresado a su antigua casa en la victoria de los Raptors por 148-98 ante unos Knicks plagados de suplentes, y lo ha hecho con ganas de ilusionar a la afición a la que tantas alegrías dio hace ya más de siete años. Porque, en apenas 16 minutos sobre el parqué, se ha encargado de demostrar lo mucho que puede dar a este equipo.
WELCOME BACK TO THE 6IX, KAWHI! In the first half of his 2026 @Raptors preseason debut: 🖐️ 21 PTS (12 in 2Q, game-high) 🖐️ 5 REB 🖐️ 2 STL 🖐️ 4 3PM 🖐️ 17 MIN https://t.co/KQKVKcGd9W
— NBA (@NBA) October 14, 2026
¿Nuevo triplista?
Leonard no necesitó más tiempo para irse hasta los 21 puntos, algo que logró en gran parte gracias a un 4/8 en triples que resulta prometedor por varias razones. El alero viene ya de su temporada con más tiros de tres intentados con cierta diferencia (6,8 por partido), y verlo decidido a abrazar más esta faceta en su vuelta a Canadá puede ser diferencial para unos Raptors que vienen de ser uno de los peores equipos tanto en volumen de triples intentados (26º) como en porcentaje de acierto (21º). Y que ven con esperanzas como Kawhi puede dar una nueva dimensión a su ataque.
De hecho, el ex de los Clippers quiso dejar claro desde muy temprano su deseo de hacerse notar en este aspecto. En apenas minuto y medio ya había probado suerte desde el perímetro en dos ocasiones, y aunque no tuvo suerte en ellas a la tercera llegó la vencida. Y ahí empezó a abrirse la vida. Una vez calentó la muñeca, los lanzamientos fueron entrando y sus números fueron creciendo a un ritmo exponencial, haciéndole recordar a los presentes lo que es tener a un Kawhi inspirado a favor.
Sus cuatro triples llegaron además en catch & shoot, lo que le permitió sumar sin necesidad de acaparar demasiado el balón. Este puede ser un aspecto fundamental para facilitar su encaje en el sistema, pues, aunque ha sido históricamente un jugador muy propenso a crearse sus propias canastas y esa sigue siendo una virtud que los de Rajakovic necesitan, su amenaza off-ball promete liberar por fin espacios para hombres como Scottie Barnes o Barrett. Quienes, de hecho, terminaron con 19 y 17 tantos respectivamente.
Cierto es que unos Knicks sin prácticamente ninguna cara conocida no son el mejor rival para sacar conclusiones, pero resulta difícil no retrotraerse a aquella primavera de 2019 al ver a Leonard vestido otra vez con la camiseta de Toronto. Sobre todo cuando una de sus canastas llega desde la esquina con el balón rebotando varias veces en el aro. La historia parece decidida a repetirse. Veremos si lo hace hasta las últimas consecuencias.





