Cinco contra cinco: Lo mejor y lo peor de la décima semana


Los destacados

Draymond Green: Ya no es extraño ver a Green entre los jugadores positivos de la semana. Está sorprendiendo a propios y extraños tras ser drafteado a final de segunda ronda, y casi no llegar a la NBA, convirtiéndose en lo que podría llamarse jugador total. Si el año pasado Russell Westbrook nos tenía a todos en vilo esperando un triple-doble cada día, es esta temporada el jugador de los Warriors el que lidera esta estadística, con 6 triples-dobles ya conseguidos, y no resulta raro que lo consiga o se quede cerca en cada partido. Anota, rebotea, asiste, roba, tapona y dirige. Esta semana geniales promedios para tres victorias con 19 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias y una exhibición ante Denver Nuggets de 29 puntos, 17 rebotes y 14 asistencias, unos números que no lograba nadie desde el mismísimo Larry Bird. Draymond Green disipa cada día las dudas de si merece o no ser All Star. Ahora mismo, pocos opinan que no.

Brook Lopez: Semana positiva para Brooklyn Nets que poco a poco van lavando la mala imagen con la que empezaron el curso. A pesar de que siguen teniendo a medio equipo con el cartel de transferible, todo sigue de momento igual en la franquicia de Brooklyn, pero gracias en muchas ocasiones a su pívot estrella van sacando victorias con cuentagotas, a destacar la que tuvieron la noche del sábado ante Boston Celtics con una exhibición de Lopez. Terminan la semana con dos victorias y una derrota y Brook con 27 puntos, 13 rebotes y casi 4 tapones de media por partido, lo que demuestra que está siendo más agresivo en la pista, consiguiendo rebotear y taponar, que eran sus problemas hasta ahora.

Kemba Walker: Difícil destacar a alguien de un equipo con récord negativo como han sido Charlotte Hornets esta semana en la que han ganado un partido y han perdido tres, pero en esta ocasión hay que hacer una excepción con su base Kemba Walker que ha conseguido esta semana los promedios en anotación más altos de toda la NBA, con 29 puntos, 4 rebites y 5 asistencias. A pesar de la gran rivalidad que va a tener para acceder al All Star luchando con jugadores como Kyle Lowry, John Wall o Kyrie Irving, Walker se merece ir si se tiene en cuenta su nivel actual. Quizás decidan los números de equipo, difícil en tal caso para los Hornets que acaban de salir de puestos de playoffs en una conferencia disputadísima.

Khris Middleton: Seguro que los Bucks esperaban este nivel de Middleton cuando decidieron renovarle con un buen contrato y es la primera semana que supera sus guarismos habituales. Si algo caracteriza al alero es su regularidad, sobriedad y seriedad. Siempre se mueve en los mismos números y no suele sobrepasar sus estadísticas individuales, ya que está en un equipo en el que muchos jugadores pueden anotar además de él. Milwaukee acaba estos siete días con dos victorias y dos derrotas pero con un grandísimo Middleton que ha superado los 30 puntos en dos ocasiones y ha promediado unos buenos 24 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias por partido, sumados a un 56% de porcentaje desde la línea de tres puntos.

Jimmy Butler: Semana perfecta para Chicago Bulls y en especial para Butler con cuatro victorias sin derrota. Ha disipado todas las dudas que podían quedar acerca de quién es el líder del equipo, ni Rose ni Gasol, sino Jimmy Butler que ha hecho actuaciones dignas del mismísimo Michael Jordan. Sus estadísticas no son tan monstruosas porque hizo 5 puntos en un partido, pero a pesar de ello 25 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias de media deben ser destacadas. Pero más que las estadísticas lo soprendente ha sido su madera de líder y cómo se ha echado el equipo a sus espaldas, sobre todo en los partidos ante Indiana y Toronto, donde prácticamente los ganó el sólo con acciones meritorias en ataque y en defensa. Parece que los cimientos de la franquicia deben construirse a su alrededor.

Otros jugadores a destacar: Will Barton, DeAndre Jordan, Chris Paul, J.J. Redick, DeMar DeRozan, C.J. McCollum, Dwight Howard, Lebron James, Kevin Durant, Russell Westbrook, Otto Porter, Anthony Davis, Austin Rivers, Isaiah Thomas, John Wall, Klay Thompson.

Las decepciones

Kyle Korver: Cuando un tirador deja de meter sus tiros pierde casi todo su valor. Si algo le queda es seguir siendo una amenaza y atraer a su defensor, pero cuanto más falle, menos atención le prestaran sus oponentes. Hay que poner en un pedestal al Korver que hemos visto en los últimos años, un tirador espectacular y muy fiable, que ha contribuido al buen hacer de Atlanta Hawks, pero algo ha cambiado este año. Cuando miras el Box Score últimamente de los Hawks, todos los titulares producen en ataque menos él, incluyendo al supuesto especialista defensivo Bazemore. Korver ha vivido un auténtico infierno esta semana hasta el partido del domingo ante New York, con 2 puntos y 2 rebotes de promedio, y un paupérrimo 1 de 20 en tiros. Además de ello, ha bajado sus números respecto al año pasado en anotación de 12 a 9 puntos, y su porcentaje de triple, de 49% a 36%. Quizás sea la edad o simplemente un pico de forma negativo, pero es una pieza clave en su equipo, que necesita que meta sus tiros, o deberán cambiar su estilo de juego o contar con otro tirador.

Mario Hezonja: Difícil tesitura para el jugador croata exbarcelonista. Hezonja tiene que luchar ahora frente a tres elementos. El primero, no tiene la confianza del entrenador de los Magic Scott Skiles, muy conocido por ser riguroso en la táctica y en la defensa, algo que no beneficia demasiado al anárquico Hezonja. Segundo, la buena marcha del equipo hace difícil dar minutos a otros jugadores al estar todo el estilo muy definido, y tercero, debe luchar ante él mismo, un jugador bastante egocéntrico que suele chocar con los compañeros y entrenadores y que tiene un concepto muy alto de él mismo, quizás demasiado. Esta semana excepto el partido ante Cleveland donde perdían al descanso casi de 30 y pudo jugar minutos, estaba promediando 1 punto y 1 asistencia por partido en 12 minutos de media, algo desastroso para un número 5 de draft. En esta situación en la que está debería trabajar como nunca para intentar ganar protagonismo. De momento lo único que se ha rumoreado es que ya es infeliz en Orlando por la falta de minutos. Veremos si finalmente triunfa o no en la NBA.

Matt Barnes: Mal termina el año para el bueno de Barnes. Si en la pista, no ha justificado todavía su fichaje por los Grizzlies ya que no está rindiendo según lo esperado, con 8 puntos de media respecto a los 10 que promedió el año pasdo en Clippers, ha sido fuera de las canchas donde ha fracasado estrepitosamente. Ha dicho que el 2015 ha sido el peor año de su vida ya que ha perdido a su ex debido a un chivato, refiriéndose a Derek Fisher. Le han castigado con cindo partidos por la pelea que tuvo con su excompañero en Lakers y actual entrenador de los Knicks. Y además de este lamentable suceso ha añadido que no le gusta Memphis y que él era muy feliz viviendo en Los Ángeles. Difícil la postura que debe tomar ahora la franquicia de Tennessee.

Cleanthony Early: Está siendo una decepción desde su llegada a los Knicks por su juego, al no estar demostrando el espectacular nivel que mostró en Wichita State. Este año todavía juega menos que el año pasado y no está entrando en la rotación de Derek Fisher, jugando sólo 3 minutos de media por partido. Quizás fue esa la razón por la que fue atacado el otro día a la salida de una sala de fiestas, o quizás fue casualidad, pero este triste suceso en el que fue agredido por un grupo de individuos y disparado en la pierna, ha sido una de las noticias tristes de la semana. Veremos qué depara el futuro NBA de Early pero normalmente cuando un jugador es más conocido por este tipo de sucesos que por su juego, no suele terminar bien.

Chandler Parsons: Dichosa lesión de cartílago que nos ha privado de este gran jugador durante varios meses y que ha truncado su progresión, la cual estaba siendo bestial cada año. Mark Cuban le fichó como estrella para sus Mavs, y el jugador todavía no ha podido demostrar que lo es. La temporada pasada ya pudo verse su buen nivel hasta la lesión. Este curso ha empezado tarde y mal. Si bien en los primeros partidos tenía limitación de minutos por parte de los médicos y no se le podía pedir demasiado por empezar lastrado, ya está jugando más de 30 minutos por partido y todavía no está ni siquiera cerca de lo que debe mostrar. Se nota que no es el mismo en la pista, e incluso físicamente se puede apreciar que no está en su peso ideal ni en su mejor forma física. Esta semana Dallas ha ganado un partido y ha perdido tres y Parsons ha promediado 6 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. Por el bien de la NBA y de los espectadores, hay que desear que vuelva el mejor Chandler Parsons.


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