Cuando todo se reduce a Kawhi Leonard


Kawhi Leonard ha sido gestado para los grandes momentos. Justo cuando los Mavericks albergaban esperanzas en los primeros compases del último cuarto del sexto partido, el alero enterró cualquier atisbo de remontada. Como ya lo había hecho tantas otras veces esta temporada o la anterior en Toronto. Después de una inusual campaña condicionado por el load management, Kawhi ha encendido la turbina del ‘modo playoffs’.

De la mano de Luka Doncic, Dallas redujo una desventaja de 23 puntos a tan sólo seis en un lapso de nueve minutos entre el tercer y el último parcial. Los Clippers no hallaron la manera de detener al esloveno a lo largo de la serie y el entrenador Doc Rivers optó por devolver a la pista al único hombre capaz de cumplir con regularidad en ambos lados de la cancha. Dos minutos y medio después, el partido estaba listo para sentencia.

Su primera víctima fue Seth Curry, al que superó como un ciclón. Posteriormente, tres tiros desde el mid-range ante la oposición de Maxi Kleber, en dos ocasiones, y Tim Hardaway Jr. Una ráfaga de ocho puntos que se tradujo en un parcial de 17-7 con el que los Clippers recuperaron los dobles dígitos de ventaja y el control del encuentro. Los angelinos certificaron la victoria por un resultado de 111-97 y su clasificación para las Semifinales de Conferencia por primera vez desde 2015.

El clímax ofensivo de Leonard dio comienzo en el tercer periodo, donde anotó 14 puntos, diez de ellos en los primeros seis minutos. En el global de la segunda mitad sumó 22 tantos en una serie de tiro de nueve aciertos en diez intentos. “Se nota que es un tipo acostumbrado a cerrar las eliminatorias”, afirmó Doc Rivers tras el encuentro. “Estaba tranquilo. Tiró de nosotros.”

El juego de mid-range de Leonard, su modus operandi favorito, es precisamente el que las defensas modernas como la de Dallas conceden con mayor facilidad, y el mismo que lo convierte en una máquina prácticamente imposible de detener cuando entra en trance. Cuando Rick Carlisle entendió el mensaje e intentó dobles ayudas cada vez que Kawhi recibía la pelota, este transformó su voracidad anotadora en solidaridad hacia el compañero abierto.

Hasta hace apenas un par de años, la única debilidad real en el juego de Leonard concernía a todo aquella relacionado con su pase. Gradualmente fue mejorando en esta faceta hasta alcanzar un nivel respetable en los pasados playoffs con los Raptors y abrazar su apogeo reciente en Los Angeles. Sus 4,9 asistencias en regular season suponen su career-high y actualmente está firmando 5,2 pases de canasta en playoffs. El desafío de las eliminatorias por el título es completamente distinto y Leonard ha demostrado una mejoría legítima y aterradora para las defensas rivales. “Sabía que podía ser un buen pasador. Pero lo que no sabía es que es un pasador de élite”, declaró Doc Rivers. Un valor fundamental si tenemos en cuenta que, en los presentes playoffs, los Clippers son el tercer equipo que menos pases realiza por partido y el quinto por la cola en volumen de asistencias. Si extrapolamos estos datos a la temporada regular, los angelinos caen hasta la 28ª y 22ª posición, respectivamente, según datos de NBA.com.

Esta falta de fluidez ofensiva ha sido uno de los síntomas de la falta de consistencia que los Clippers exhibieron en sus seis partidos ante los Mavericks. Paul George, quien ha luchado contra la ansiedad durante su estancia en Disney World, firmó otra noche aciaga en el tiro en el Game 6 y tanto Lou Williams como Montrezl Harell no han alcanzado su nivel habitual tras perderse los seed games. Así, han sido secundarios como Ivica Zubac, Landry Shamet o Reggie Jackson los que han tirado del carro en momentos concretos. No obstante, quien siempre ha aparecido, noche sí noche también, ha sido Kawhi Leonard.

La actuación ante los Mavericks del dos veces MVP de las Finales es el ejemplo perfecto de un modelo de excelencia, consistencia y determinación. Anotó 32 o más puntos en cinco de los seis partidos y su cuenta particular nunca fue inferior a los 29 puntos ni al 45,5% en acierto en tiros de campo. En el sexto y definitivo partido registró 33 puntos, 14 rebotes, 7 asistencias y 5 robos en 40 minutos, convirtiéndose en el primer jugador en firmar un partido de al menos 30 puntos, 10 rebotes, 5 asistencias y 5 robos desde Gary Payton en el año 2000.

El desglose de sus actuaciones en la eliminatoria ante Dallas es el siguiente:

  • Game 1: 29 puntos (11 de 21 tiros en campo), 12 rebotes, 6 asistencias y 3 robos.
  • Game 2: 35 puntos (10 de 21), 10 rebotes, 2 asistencias y 1 robo.
  • Game 3: 36 puntos (13 de 24), 9 rebotes, 8 asistencias y 2 robos.
  • Game 4: 32 puntos (10 de 22), 9 rebotes, 4 asistencias y 2 robos.
  • Game 5: 32 puntos (12 de 19), 7 rebotes, 4 asistencias y 1 robo.
  • Game 6: 33 puntos (14 de 23), 14 rebotes, 7 asistencias y 5 robos.

Los únicos dos partidos en los que Leonard presentó un acierto inferior al 50% corresponden con las dos victorias de Dallas. También, fueron los únicos dos encuentros en los que Kawhi registró un diferencia +/- negativo en pista, siendo este de +38 en su global de la serie. “Dio un paso al frente. Una y otra vez. Cada vez que lo necesitábamos se echaba el equipo a la espalda. Él finiquitó la serie”, reconoció un Paul George en horas bajas.

Un valor añadido en todas las facetas

Además de sus deberes en el aro contrario, el de California cargó con una gran responsabilidad defensiva durante toda la serie. Entre su lista de tareas estuvo la defender a Luka Doncic y Kristaps Porzings, así como a Tim Hardaway Jr. y Trey Burke, quienes se convirtieron en una pesadilla para la restante nómina de exteriores en plantilla. El alero recibió numerosas ayudas y descansos en estas funciones, pero el alto ritmo ofensivo de los Mavericks y su sistema de constantes cambios de asignación le exigió un esfuerzo extra constantemente. Doncic, quien desafío a Kawhi y a los pronósticos en cada uno de los enfrentamientos, no pudo sino rendirse a su actuación tras consumarse la eliminación de los de Texas. “Es un jugador increíble. Puedes verlo en cada partido. Es difícil detenerlo. Es casi imposible.”

Como han declarado Doc Rivers y Paul George tras el Game 6, la experiencia, la actitud y la serenidad del dos veces campeón de la NBA le están brindando el equilibrio y la estabilidad necesaria a un equipo que aspira a conquistar el anillo. “Es uno de los grandes jugadores en la historia de este juego”, explicó Rick Carlisle, head coach de los Mavericks. “Ha ganado dos campeonatos con dos equipos diferentes, siendo el jugador principal en ambas situaciones. Es genial en ambos lados de la cancha, puede jugar y defender múltiples posiciones. Parece imperturbable. Y, sin embargo, partido tras partido, demuestra tener un nivel de consistencia simplemente asombroso.”

Aunque los Clippers disponen de una plantilla profunda y versátil, el alero es el único jugador con experiencia demostrable en unas Finales de la NBA. “No puedes enfadarte ni emocionarte demasiado”, lo resumió Kawhi en una de sus habituales e inexpresivas comparecencias.

La victoria de los Nuggets ante Utah en el sexto duelo regalará un valioso tiempo de descanso a los Clippers. Ambos equipos se medirán en el séptimo y definitivo encuentro este martes y no será el jueves hasta que dé comienzo la serie de Semifinales de Conferencia.

Debido al estado de su rodilla, Leonard no ha podido producir a jornada full-time como sí han disfrutado otros ‘caballos de batalla’ como Giannis Antetokounmpo, James Harden o LeBron James. Pero en playoffs, donde las defensas aprietan y la intensidad de los partidos aumenta, Kawhi ha vuelto a dejar patente que es uno de los jugadores más dominantes y determinantes de la actualidad en la NBA.

(Fotografía de portada de Kevin C. Cox/Getty Images)


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