El regreso de Michael Jordan a la NBA en 1995

Durante la semana del 12 de marzo 1995, los rumores se habían disparado en Chicago. Cansado de la huelga que terminaría con la temporada completa cancelada en el beisbol norteamericano, el considerado mejor jugador de todos los tiempos estaba entrenando de nuevo con los y se especulaba con que el regreso de a la NBA fuese algo más que un deseo de millones de personas. ¿Era posible que realmente quisiese volver? El 18 de marzo, mediante un comunicado de prensa enviado por fax, se despejaron todas las dudas. “I’m back”, decía Jordan.

Hoy se cumplen años del regreso de Michael Jordan a la NBA. El 19 de marzo de 1995, un día después de anunciar oficialmente su vuelta con aquel mítico comunicado de tres palabras, Jordan disputó un intenso partido con los Bulls en su visita al Market Square Arena, la cancha de Indiana situada en Indianápolis.

Así fue el regreso de Michael Jordan a la NBA

Michael Jordan reapareció en la NBA tras su prematura retirada en octubre de 1993, cuando dejó el baloncesto hastiado de sacrificios, éxito, presión mediática y, sobre todo, por el reciente fallecimiento de su padre, asesinado a sangre fría dos meses antes. En la camiseta de Michael Jordan, un nuevo número dejaba claro que estábamos en otra época diferente. Jordan ahora vestía el 45, olvidando el 23 que había lucido durante su anterior época en la Liga en la que había llegado a ganar tres anillos consecutivos entre 1991 y 1993. La estrella de los Bulls argumentó para ello que su sensación era que debía jugar con un nuevo número ya que el 23 de su equipo había sido retirado y colgaba en el techo del United Center.

Sin necesidad alguna de firmar ningún acuerdo oficial ya que seguía vigente el desfasado contrato de ocho temporadas que Jordan y los Bulls habían firmado en 1988, el escolta, con apenas unos días de entrenamiento y adaptación a sus compañeros, fue titular. En su retorno a la NBA, Jordan, emparejado con Reggie Miller, disputó 43 minutos en los que anotó 19 puntos con una serie en el tiro de 7 de 28, mostrándose fuera de ritmo tras 21 meses sin haber disputado un encuentro oficial. MJ tuvo oportunidades de poner el partido de cara para su equipo en los últimos minutos, pero finalmente Indiana logró forzar el tiempo extra y los locales se llevaron la victoria tras una prórroga por 103-96. Hay que recordar que en ese momento los Pacers eran uno de los equipos punteros de la Conferencia Este.

“O me quedaba corto con mis tiros o me pasaba. Jugué mal. Pero no ha sido el primer mal partido que he jugado en mi vida,” declaró Jordan tras la velada.

El choque entre Bulls y Pacers fue retransmitido por la NBC a nivel nacional en Estados Unidos y hasta ahora sigue siendo el partido de temporada regular más visto en la historia de la NBA. Nada menos que 35 millones de telespectadores sintonizaron en algún momento con el encuentro.

En España, en una época en la que Internet era una herramienta desconocida para el 99% de la población y apenas había posibilidad de acceso, los fanáticos del baloncesto hubieron de conformarse con seguir el regreso de Michael Jordan a la NBA a través la radio. Carrusel Deportivo, el programa estrella de la Cadena SER que centraba su programación en los partidos de fútbol de la Primera División española, emitió conexiones en directo el corresponsal de la emisora en Estados Unidos para dar puntual información sobre lo que ocurría en Indianápolis. Así de histórico era aquel momento, tanto como para interrumpir la narración de la jornada de liga del todopoderoso fútbol.

Aquel curso fue el último que RTVE emitió NBA en España y el interés por sus dirigentes en el producto era prácticamente nulo. TVE no se molestó en programar el partido en directo o ese mismo domingo, sino que hubo de esperar hasta el sábado siguiente —120 horas después— para que se emitiese el encuentro. De hecho TVE ni siquiera emitió el partido completo y se limitó a difundir el primer, tercer y cuarto cuartos.

Los Bulls de aquel momento

Los Chicago Bulls de 1995 eran un equipo que habían perdido gran parte de su potencial tras la marcha de su mejor jugador. La temporada anterior había terminado de manera injusta con los Bulls eliminados en semifinales de conferencia a manos de New York Knicks, pero el segundo año sin Jordan se estaba haciendo cuesta arriba pese a seguir contando con en el banquillo y en la pista.

Chicago tenía un récord de 34-31 en ese momento y luchaba por una posición que le diese acceso a playoffs. El regreso de Jordan, aunque resultase en derrota en su primer partido, permitió a los Bulls lograr un parcial de 13-4 en los últimos 17 encuentros de la temporada regular y clasificarse de nuevo para las rondas por el título, en las que cualquier cosa podía pasar con Jordan más rodado.

Chicago finalizó la regular season con una marca de 47 victorias y 35 derrotas en tercera posición de la División Central y se situó como quinto cabeza de serie de la Conferencia Este en los playoffs. En primera ronda Charlotte Hornets no pudo contener a Jordan (3-1) a pesar de contar con ventaja de campo, pero en semifinales de conferencia, Orlando Magic, con Shaquille O’Neal y Anfernee Hardaway a la cabeza, mostró las carencias de unos Bulls huérfanos en los tableros y de un Jordan sin preparación suficiente. Los de Florida vencieron en la eliminatoria por 4-2 pese a que Jordan volvió a usar el dorsal 23 de forma definitiva a partir del segundo encuentro de la serie.

Michael Jordan, dolido por esta derrota, trabajó durante todo el verano mientras rodaba Space Jam y volvió por sus fueros en noviembre de 1995, iniciando la considerada por muchos mejor campaña de la historia de la NBA. Los Bulls lograron el mejor récord de siempre con 72 victorias en 82 partidos —superado por Golden State Warriors 20 años después— y consiguieron un nuevo anillo. A nivel individual, Michael Jordan volvió a ser el máximo anotador de la liga y logró los MVP de la temporada, All-Star y Finales de 1996.

Nota: este artículo apareció publicado originalmente el 19 de marzo de 2012 y fue actualizado con más información para el vigésimo tercer aniversario del regreso de Michael Jordan a la NBA.