Draft 2017 NBA: ganadores y perdedores

La edición de este año del Draft en la NBA ha sido de alto nivel, como el que se prevé que tengan estas futuras estrellas. Sí es cierto que el traspaso en el que estuvo involucrado marcó muchos comentarios de lo que fue el evento en concreto, que vuelve a llenar de esperanzas a numerosos equipos de cara al medio y largo plazo.

En una cita de estas características, donde no hay parámetros estipulados para elegir más allá de las sensaciones propias de los responsables en base a informes, siempre hay vencedores y vencidos. En el siguiente escrito repasamos algunas claves de ello.

Ganadores

Lakers. En los últimos días se han movido bastante bien y eso, como ha admitido ‘Magic’ Johnson, les permitirá atacar con todo en el período de fichajes de verano de 2018. Se han quitado de encima el contrato de Timofey Mozgov que tantos aficionados criticaron -con razón- y se deshicieron de D’Angelo Russell, que llevaba ya muchos meses en un entorno totalmente desfavorable para él. Han sustituido a un base, Russell, por otro igual también polémico pero aún por probar. Y se movieron igualmente bien para conseguir a Kuzma y Bryant en una operación con los Jazz. Pelinka y su equipo han entrado con buen pie, tomando un riesgo controlado y sabiendo que el objetivo para ir a por lo importante empieza realmente el próximo verano.

Nets. En la situación que están, hundidos en el fango, cualquier elección se ve con recelo. El cambio con los Lakers también les beneficia en cuanto a que se hace con un D’Angelo Russell más fresco de mente y con su imprevisible calidad en su sitio. Es algo con lo que poder soñar con cotas más altas. Sean Marks está trabajando bien desde que llegó. Recordemos que hablamos del peor equipo de la liga y que el lastre de derrotas es bastante significativo. Los pequeños movimientos en espera de que puedan llegar otros mayores en el futuro también cuentan. Por ejemplo, conseguir a un Sasha Vezenkov con mucha proyección que tiene trabajados los fundamentos clásicos en los postes y tira bien desde fuera.

Spurs. El mantra es que Gregg Popovich siempre gana. El tipo se ha encargado de hacerlo verdadero con el paso de los años, así que esto es ir sobreseguro. Y la historia pone nombres como Cory Joseph, Dejounte Murray, Kyle Anderson o Adam Hanga (sólo durante el último lustro) sobre la mesa. San Antonio sólo contaba con una elección importante, el nº 29. La otra era la nº 59, donde eligieron a Jaron Blossomgame. Para su pick de primera ronda se quedaron con Derrick White. Con un juego comparable en estilo al de Luka Doncic, estrella europea que pronto maravillará también en Estados Unidos, White es otra apuesta atípica por haber estado en un nivel más bajo pero sobre la que hay que poner la lupa. Si hay que apostar, ir con Popovich no es una locura.

Blazers. Zach Collins es la razón. Perdieron dos elecciones por hacer ésta antes, en el número 10. Fue por algo. Collins fue una maravilla en la Final Four de Phoenix, que es un momento diferencial donde se un plus de potencial en algunos jugadores. Falta saber si Zach es la apuesta final de la gerencia. Podría crecer bien a la sombra de Nurkic si éste mantiene el increíble nivel mostrado desde que llegó a Portland. Pero el voluble juego interior de los de Stotts es grande en cuanto a jugadores con contrato: Ed Davis, Noah Vonleh, Meyers Leonard y Festus Ezeli. Ahí es donde tiene que entrar Neil Olshey para ajustar mejor la plantilla en aras de un mayor aprovechamiento de recursos.

Thunder. La experiencia es un grado, dicen. Terrance Ferguson, la única elección de Sam Presti en esta ocasión, juega con tal arma. Queda saber cómo se incorporará a la rotación del equipo con Abrines y McDermott como rivales de posición, pero sí queda claro que también se ha apostado por un modelo ya probado. Ferguson jugó en Adelaida (Australia) la pasada temporada. Aunque la NBL no sea una liga mundial de referencia, sí es una piedra de toque para alguien que vaya a experimentar el profesionalismo en su siguiente paso. Una pequeña ventaja con la que juega frente a los demás jóvenes. Y Presti, uno de los directivos que más acierta en estas lides, así lo hizo prevalecer.

Ah… Y los Kings.

Perdedores

Bulls. Es parte y no a la vez. Hablamos, sobre todo, del traspaso que tuvo lugar en los minutos anteriores al evento. El de Jimmy Butler. En caliente, por la poca previsión comparándolo con otros movimientos que sí se están tratando más a fondo, pudo parecer que Chicago ganaba algo, pero… Dejando lado el talentazo que es Jimmy Butler, que Minnesota disfrutará sin otro propósito, hablamos de lo que “ganan”. Con un Dwyane Wade que, según los rumores más fiables, ya ha dado su palabra para seguir una temporada más, llega un Zach LaVine en pleno proceso de recuperación. Y no es una lesión menor. Para colmo lo acompañas con Kris Dunn, del que algunos decían que querían hacer un proyecto de futuro en Minny. Uno es un jugador a recuperar y el otro es a desarrollar. No se ve, a priori, ganancia por ningún lado.

Magic. Cuando llegó Ibaka hubo cierto recelo, como explicaban los cronistas locales de Orlando, con que fuera otro ala-pívot y hubiera overbooking en dicha posición. Ibaka se fue y la tensión en la plantilla por ese motivo se alivió. Aaron Gordon es el proyecto como titular, apoyado con un veterano para dar refresco. Y Nik Vucevic, pese a tanto rumor de traspaso que le ha rodeado estos años, sigue en el equipo. Teniendo la 6ª elección, de considerable importancia, ¿por qué otro jugador de las mismas capacidades? Y menos mal que traspasaron la elección de Ivan Rabb, que es otro ala-pívot. La planificación no suena del todo acertada teniendo en cuenta que esa posición no es la más necesaria a reforzar.

Warriors. Es el mejor ejemplo de que habrá que esperar un tiempo para dar una resolución más fundamentada. La única elección de los vigentes campeones fue Jordan Bell. Fue un canje por el número 38, en el que fue elegido. El problema es que desembolsar 3,5 millones de dólares suena a tremendista cuando tampoco es que haga demasiada falta. Los Warriors tienen que asegurar contratos por el mínimo de veterano a jugadores que les sigan aportando una diferencia desde el banquillo, porque jóvenes a desarrollar ya tienen a McAdoo, Clark y McCaw. Eso sí, si sale estrella habrá que quitarse el sombrero.

Nuggets. No es que hayan elegido mal o no. Siguen acumulando talento, con otro de Mega Leks (que volvió a colocar a tres jugadores en un mismo Draft, todo un récord para un equipo europeo) para acompañar a Jokic. Es más lo que no han hecho. Según han explicado desde la franquicia, había conversaciones para movimientos más grandes que no se llegaron a producir. Eric Bledsoe o el propio Jimmy Butler son algunos de los nombres. Están haciendo acopio de jóvenes, pero no de una gran cantidad en posiciones altas, por lo que se quedan siempre a medio camino. Mucho que repensar en Colorado.

Celtics. Ainge juega con ventaja, es verdad. Tiene un equipo muy equilibrado y puede sumar a una estrella que sea agente libre este mismo verano para hacer a Boston más temible si cabe. Y el error no es ceder la 1ª posición a los Sixers a cambio de dos peores, eso no es un mal cambio sabiendo que no necesitan imperiosamente a un base (que es lo que son los mejores de esta edición). Pero Jayson Tatum es alero, la misma posición ya cubierta por Crowder, donde se está desarrollando a Brown y donde se quiere que aterrice Hayward. Las posiciones interiores, siempre que no se quiera tocar el bloque actual, son las que hay que retocar. La parte positiva es que la presión porque la elección fuera buena era ínfima.

Ah… Y los Pacers.


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