Jazz – Thunder: no es solo Ricky Rubio contra Russell Westbrook

La película cambió tras el cuarto partido. Después de la derrota de sábado en Utah, que colocaba el 2-1 a favor de los , después del show de con un mágico triple-doble que le hacía llegar a cotas solamente tocadas por elegidos en la franquicia de Salt Lake City, como John Stockton, después de todo eso, el gran damnificado de la noche, , aseguró que iba a terminar con todo esto, refiriéndose a Ricky Rubio. Y le emplazaba, a él y a todo Utah, al cuarto duelo de la serie.

Anoche lunes, ese cuarto duelo volvió a ser de mal resultado para los , ahogados en una eliminatoria del Oeste donde caminan ya con la soga al cuello. Demasiado al cuello. La única buena noticia de todo esto para OKC es que la serie regresa ahora a Oklahoma, donde Westbrook y compañía tendrán la ocasión de recortar diferencias y seguir vivos en la competición.

Sin embargo, ese cuarto encuentro, esa derrota clara este lunes contra los Jazz por 113-96 supuso un golpe duro en la línea de flotación de los Thunder. Han encadenado tres derrotas consecutivas y de momento, el duelo que centra todas las miradas, el que sostienen Rubio y Westbrook le da un saldo claramente favorable al español.

Estadísticamente, con los números tradicionales en la mano, no hay gran diferencia entre el aporte de uno y otro y sus medias. Es decir, si cogemos la hoja de estadística con los guarismos promediados por uno y otro en estos cuatro duelos no nos va a salir una diferencia abismal. Westbrook promedia 21,2 puntos, 11,7 rebotes, 8,2 asistencias y 1,7 robos por duelo. Ricky, 18,5 tantos, 8,0 asistencias, 7,7 rebotes y 2,0 robos. Ambos han hecho en alguno de los compromisos un triple-doble y en términos globales, han sido meridianamente regulares, sin entrar en detalle.

Pero si lo hacemos, si escarbamos más y vamos a más aspectos estadísticos, The Brodie sale perdiendo. Hay un par de datos demoledores para los intereses de Westbrook. Y muy interesantes si se quiere acotar el análisis de esta eliminatoria a estos dos jugadores, caso que no nos ocupa exclusivamente. Sin embargo consideramos interesante, incluso sabiendo que hay otros factores que luego expondremos en este Jazz-Thunder, enfrentar y aportar algunos números. Y ahí, incidimos, Westbrook pierde.

Por ejemplo, el net rating de los Thunder con Westbrook en pista es de -13,3. Sin él en la cancha, la cosa mejora diametralmente y OKC cosecha un +12,8, según datos aportados por FanRag Sports. Esas mismas tablas hablan de unos Jazz de un net rating positivo con Ricky sobre el parqué (+16,3) y de un net rating negativo sin el base español en el parqué (-15,2).

Pero no solo es un duelo Ricky y Westbrook

Otro apunte fatal para Westbrook, el hombre del triple-doble, el anotador compulsivo por momentos que sin embargo se ha secado en los últimos cuartos. En las tres derrotas de los Thunder en esta serie el de Oklahoma ha promediado 1,7 puntos en el round decisivo. Una laguna de la que ya avisó el Big Three en el segundo duelo de la serie, la primera vez en la que OKC dobló la rodilla y se colocó el 1-1. Ahí, en aquel último cuarto, solo 16 puntos de los Thunder y 2 procedentes de su Big Three, en la forma de un par de tiros libres de Westbrook casi al final de encuentro. Paul George, 0 puntos; , 0 puntos. Precisamente Melo es otra de las malas noticias de los Thunder, con una media de 14,3 puntos en la serie, por debajo incluso de su discreta Temporada Regular (16,2) y un 23,1 por ciento de acierto en triples. Anoche, 0/6 desde el arco. En la serie, 6/26. Poquísimo para el que fuera máximo anotador de la NBA no hace demasiado y que en esta primera ronda del Oeste solo ha hecho un encuentro por encima de los 15 tantos.

El quinteto titular de los Thunder, agua en defensa

Pero los problemas del Big Three y de los Thunder no solo se reducen a temas ofensivos, que también. De los 16 equipos de playoffs, sus 102,2 puntos de promedio mandan a OKC a la 12ª plaza de máximos anotadores. En dos partidos no han llegado a los 100 puntos y en todos han concedido más de 100.  La espina dorsal de los Thunder, con el añadido en el mercado invernal de Corey Brewer, es un barco con muchas salidas de agua en defensa. Los Westbrook, Anthony, Brewer, George y Steven Adams encajan 117 puntos por cada 100 posesiones. No hay más preguntas, señoría.

Factor diferencial Mitchell

Si a todos esos apuros le sumas que delante tienes a una roca como Rudy Gobert, de los mejores taponadores y defensores de la liga y de estos playoffs, además de uno de los más eficientes, con un 68,8 por ciento de acierto en tiro de campo contra OKC, a Ricky Rubio o a , entre otros, y sin olvidarnos de piezas como Joe Ingles, la cuesta se hace más empinada.

Mitchell tiene de novato el carnet de identidad, porque el resto es propio de alguien que lleva media vida en la NBA y no apenas unos meses. Ha pasado de superar el debate sobre si es el gran robo del Draft 2017, que lo es, a sostener la cuestión de si realmente podría llevarse el Premio al Novato del Año. Quizá si los playoffs computaran en esa decisión la cosa podría cambiar a su favor, porque el base no para de crecer cada segundo, cada partido. Anoche, 33 puntos, récord de anotación de la historia de los Jazz para un novato en playoffs (por delante de los 31 de Karl Malone). Promedia 27,5 puntos en la serie que se elevan a 27,7 cuando los Jazz han ganado. Máximo anotador de Utah en playoffs, ya no sorprende que sea él la frecuente referencia a la que miran sus compañeros cuando la pelota quema.

Mitchell, además, es el 8º máximo encestador de toda la NBA en la post temporada 2018 y sus 27,5 puntos le colocan por delante de Paul George (9º con 27,3) y de Westbrook (18º con 21,3). Sus 110 puntos totales en estos cuatro duelos le hace ser el segundo escolta novato desde que se fundara la NBA con más puntos acumulados en los primeros cuatro partidos de playoffs, solo superado por los 117 de Michael Jordan en 1985, informa NBA.com

Después de unos años fuera de las eliminatorias por el anillo, Utah entró en los playoffs 2017 y llegó hasta las semifinales del Oeste. Fue barrido por los Warriors (4-0). Ahora, vuelven a estar muy cerca de ese escenario. Pero todo parece diferente a hace 12 meses. Hay una ilusión diferente en Salt Lake City, con nombres pasados, como el de Gobert o Quin Snyder, y nuevos, como el de Rubio o Mitchell. Todo esto en un plantel que en enero apuntaba más a unas vacaciones a partir de abril que a estar a finales de este mes a una única victoria de acceder a las semifinales del Oeste.