Pero, ¿quién es MarShon Brooks?

Ha sido noticia este fin de semana por ser parte de una confusión que terminó por tumbar, inicialmente, el traspaso de Ariza a Washington. Sin embargo, el escolta no es un cualquiera en el baloncesto. Que pregunten en China

Protagonista involuntario de uno de los momentos más extraños que se recuerdan en la NBA, estuvo en boca de todos este fin de semana. En el inicialmente fallido traspaso de Trevor Ariza a los Wizards, y que iba a incluir a Memphis en las operaciones, los mandaban a MarShon Brooks a Phoenix. Pero en Arizona creían que quien llegaba era Dillon Brooks. Los de Memphis niegan cualquier confusión y aseguran que siempre dejaron claro qué Brooks enviaban a los Suns. Todo saltó por los aires. Horas después, Ariza sí recalaba en Washington, pero Memphis ya no formaba parte de esa operación fracasada a tres bandas. Y Brooks, MarShon, se ponía las zapatillas de nuevo para jugar el sábado contra los Rockets, como lo había hecho el viernes, el día de marras, ante Miami.

¿Quién es MarShon Brooks?

Por fortuna, son profesionales Cuando se lo expliqué entendieron perfectamente la situación”. Palabras del General Manager de los Grizzlies sobre el suceso, sobre el traspaso frustrado de MarShon Brooks y de Wayne Selden Jr., a los que inicialmente se les comunicó que saldrían de Tennesse para luego decirles lo contrario, que se quedaban.

Nacido en Long Branch el 26 de enero de 1989, Brooks fue número 25 del extraño Draft de 2011. Elegido por los Celtics, los derechos fueron enviados a los Nets, en un camino inicial que tendría un episodio de vuelta poco tiempo después. Y es que Brooks, tras disputar la 2011-12 y la 2012-13, que coincidió con el traslado de los Nets de New Jersey a Brooklyn, hizo el camino de regreso a Boston, al formar parte en julio de 2013 del famoso traspaso por el cual los Nets lo dieron todo a Boston, incluida la ronda de Draft que terminaría en manos de los 76ers (Markelle Fultz), a cambio de Kevin Garnett y Paul Pierce, principalmente.

Aquello, ya saben, no solo fue el inicio de la travesía por el desierto de Brooklyn, sino que supuso el fin de la primera etapa de Brooks en la NBA. En enero de 2014 y solo 10 partidos en los Celtics era enviado a los Warriors. Duró un mes. En febrero era traspasado tras 7 partidos a los Lakers, donde acabó el curso.

Milán, China y la luz en Memphis

A partir de ahí, Brooks tuvo que labrarse la vida fuera de la NBA, como tantos otros. En la 2014-15 el que fuera integrante del Segundo Quinteto Ideal de Novatos en 2012 ponía rumbo a Milán, tras jugar en verano con Sacramento y renunciar los Lakers a cualquier derecho sobre él. Su única experiencia en Europa fue discreta, no así su posterior aventura asiática, en China, con los Jiangsu Kendia de la CBA, donde promedió 35 puntos en la 2015-16, 36,1 tantos en la 2016-17 y 36,5 en la 2017-18.

Tras acabar precisamente esta campaña, tuvo la oportunidad de reengancharse a la NBA. Lo hizo en unos Memphis en modo destrucción y que esperaban desesperadamente que se acabara el curso. Brooks firmaba el 27 de marzo de 2018 un contrato por 10 días con los Grizzlies, que se convirtió luego en uno por toda la campaña y un curso más.

En total, el escolta pudo disputar 7 encuentros, 1 de ellos de titular, y firmar los mejores promedios de su carrera en la NBA, con 20,1 puntos y cinco noches por encima de los 20 tantos, donde se incluyen los 25 puntos ante los Pistons, su segunda mejor anotación de siempre.

Brooks se quedaba en Memphis, que se aseguraba un buen producto en la rotación para la 2018-19 a un precio muy razonable, como eran los 1,65 millones de dólares, el mínimo para un veterano de su experiencia.

La 2018-19, más allá del equívoco y del lío por su no traspaso, nos deja un Brooks en su línea de la NBA. Un jugador solvente, cercano a los 30 años, que supo ver el hueco en Memphis en la primavera pasada para sobresalir y ganarse un contrato garantizado. Ahora, ha jugado 26 partidos, ninguno de titular y 13,9 minutos, para 7,1 puntos de media. Más acorde con lo mostrado en su trayectoria. Lo de Memphis a finales de la 2017-18 fue una excepción bien aprovechada por él. Luego, meses después, se quisieron deshacer de sus servicios. No ha sido así. De momento. Y él cumple profesionalmente. Y salario garantizado de unos 20.000 dólares por partido. Pase lo que pase.

(Fotografía de portada: Matthew Stockman/Getty Images)


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