Previa Lakers-Nuggets: LeBron, a por sus décimas Finales de la NBA


A partir de esta noche de viernes —de improvisado homenaje a Halloween para los habitantes de Madrid— Los Angeles Lakers y Denver Nuggets desenvainan el acero por representar a la Conferencia Oeste en las Finales más anómalas de la historia de la NBA.

Los Lakers regresan al penúltimo peaje por primera vez desde el año 2010, con un cartel agigantado después del desastre natural que engulló a los Clippers. El equipo entrenado por Frank Vogel resultó el único que no se dejó sorprender en las semifinales de conferencia y, como resultado, ha pasado de firme candidato a gran favorito al título.

Serán las undécimas finales de conferencia para LeBron James en 17 años en la NBA… Hay 21 franquicias de la Liga que no han disputado tantas; como los propios Nuggets —pero ni de lejos—.

De hecho, la carrera del Rey contempla más años jugando esta última barrera antes de las Finales (11) que los que no lo hizo (6).

Los datos de LeBron en postemporpada son como para montar otro Museo del Prado: su récord en las finales de conferencia es de 9-1, y de los últimos 16 partidos de playoffs que ha jugado con opción de pasar de ronda, ha ganado 15.

Solo seis equipos le han eliminado de los playoffs alguna vez y ha disputado hasta ocho Finales de la NBA seguidas. Un Museo del Prado II y hasta otro Estado Vaticano si él quisiera.

En unos 35 años que bien siguen pareciendo 28, LeBron promedia 26,6 puntos, 10,3 rebotes y 8,8 asistencias en los playoffs de su 17 temporada.

Sin ser casualidad, toda la obra y gracia de James no fue suficiente para alcanzar las eliminatorias con los Lakers el pasado curso. Solo el matrimonio con Anthony Davis (27,6 tantos y 10,9 rebotes en sus terceros playoffs) pudo devolver la memoria a una franquicia senil para con su dorada historia.

James y Davis

LeBron y Davis se combinan para 542 puntos, 212 rebotes y 129 asistencias en estos playoffs. Solo parejas como Oscar Robertson-Jack Twyman o Elgin Baylor-Jerry West se movieron en semejantes términos.

En los Lakers, además, llegan muy reforzadas las figuras de secundarios como Rajon Rondo, Alex Caruso, Markieff Morris o hasta el entrenador, Frank Vogel. El técnico ha enterrado su perfil vacilante con los ajustes de playoffs y demostró dar la talla en unas semifinales de conferencia con bastante trampa —se iniciaron con derrota—.

¿Primeras Finales en la NBA?

Enfrente estarán unos Denver Nuggets con más moral que el Alcoyano. Único equipo en la historia que levanta dos 3-1 adversos seguidos; y en la misma temporada. Tienen más vidas que un gato arrabalero y han demostrado haber añadido quintales de carácter a su cada vez menos disimulado talento deportivo.

Serán las primeras finales del Oeste desde 2009 para Denver —las perdieron ante, precisamente, los Lakers—. Su anterior ocasión data de 1985 y en total han llegado tan lejos seis veces.

Buscarán unas Finales de la NBA que nunca han pisado —sí en la ABA—. No olvidemos que el equipo de Colorado procede de la extinta competición tricolor (junto a Pacers, Nets o Spurs).

Nikola Jokic ha pasado de estrella en temporada regular a tener Estrella en playoffs. Y Jamal Murray viene completando una postemporada con 27,1 puntos, 6,4 asistencias, 50,2 por ciento en FG o 49,1 en triples. Como Pedro por su casa en tarde de domingo.

A posteriori, hemos sabido, cortesía de Mike Malone, que Murray se entrenó el pasado verano con Chris Paul. De ahí, seguramente, que sus dotes de capataz se hayan disparado.

Todo Denver es una piña y ha sobrecogido su manera de reponerse de los golpes sufridos en las dos primeras rondas: récord de 6-0 en partidos de eliminación este año.

Además, los Nuggets defienden de manera bastante más adulta que al comienzo de los seeding games, cuando fueron el peor equipo en rating defensivo.

Para ellos, será clave poblar la pintura con cuantos más hombres mejor, y no permitir que James y Davis planten un mantel y devoren la zona a mordiscos. Porque los Lakers vienen como cabeza de serie en intentos frente al aro (30,2 de promedio) y eficiencia desde la misma posición (70,5 por ciento).

Por cierto, Will Barton se sigue partiendo el espinazo a trabajar para superar su lesión e ingresar en la burbuja, pero su participación en la eliminatoria está muy complicada. “Me encantaría tenerle aquí, incluso aunque no fuera a jugar, me encantaría que Will estuviera aquí y fuera parte de esto”, pudo alegar Mike Malone.

No tiene pinta de momento, la verdad.

Máximo respeto

“Se lo dije. Tío, intenté alejarme de ti en el Este. Luego, vienes también al Oeste. Pero, al final, estamos los dos en las finales del Oeste luchando para ir a por el campeonato. Él ya tiene varios campeonatos y yo estoy intentando conseguir mi primero, y siento que es mi momento para hacer eso”, podía compartir estos días con The Athletic Paul Millsap.

El veterano ala-pívot será clave para inundar el poste de cuerpos que restrinjan la circulación angelina en modo autovía de seis carriles.

Por cierto, LeBron no pudo expresarse estos días con mayor respeto hacia los Nuggets. Entiende y aplaude el hito de haberse levantado de dos 3-1 seguidos. “Son un equipo muy resiliente, que tiene mucha confianza, muy bien dirigido, muy bien entrenado. Hace falta mucha energía, esfuerzo y desesperación para ser capaz de dar la vuelta a un déficit de 3-1. Lo hicieron dos veces. Así que el respeto por ellos está fuera de este mundo. Así es como afrontamos estas series: entendiendo de lo que son capaces”.

Podrá perder, pero a él no se la darán con queso si va 3-1 arriba; como pasó a Clippers y Jazz.

La corona sagrada

Tampoco hay que perder de vista que permanece en juego la primera posición de la NBA en cuanto a títulos conquistados.

Los Boston Celtics (17) sienten el aliento de los Lakers (16) desde hace una década. En esta temporada, ambos equipos siguen con opciones y eso supone otro plus para ambos bandos: ampliar la ventaja o recortarla hasta quedar en tablas.

En el caso de los Lakers, buscarán sus Finales de la NBA número 32; y LeBron, sus décimas, algo que nadie consigue desde Kareem Abdul-Jabbar.

Este curso, los Lakers vencieron en tres de los cuatro (3-1, ¿casualidad?) duelos regulares a los Nuggets, y eso les concede otra pizca de ventaja. Denver cede el favoritismo pero a su favor queda que su nota del presente curso es ya sobresaliente. Pase lo que pase ante los Lakers.

Mike Malone se ha hartado de decir que su objetivo desde el principio de temporada fue el campeonato. Y no le voy a decir yo que no, pero una derrota no empañaría su crédito. Cosa que no pueden decir los Lakers; más cuando su regreso a las Finales parece servido en bandeja de plata.

(Fotografía de portada: Michael Reaves/Getty Images)


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