Serie ‘Camisetas NBA’: alternativas en los 90

Décima entrega de esta serie en la que repasamos aquellas camisetas y equipaciones que han quedado grabadas en la memoria de los aficionados de la liga. A su vez, descubrimos aquellas que, por antigüedad o esperanza de vida muy corta, han quedado en el olvido. A continuación, las cinco camisetas de hoy.

Minnesota , 1989-1996

Minneápolis recuperó su condición de ‘ciudad NBA’ en 1989 tras varias décadas de completa sequía deportiva. Cuando lo hicieron optaron por unas sencillas y austeras camisetas con una combinación única de colores blanco, azul y verde. Se hizo especial hincapié en ‘afilar’ la tipografía para recrear los puntiagudos colmillos de los lobos, denominativo del equipo.

Fueron unos primeros años difíciles. Hasta 1996 no fueron capaces de alcanzar las 30 victorias. Eso sí, seleccionar a Kevin Garnett en el draft de 1995 les abrió las puertas de un éxito que, sin embargo, nunca llegaron a abrazar del todo. Tras las Finales de Conferencia de 2004, los Timberwolves han protagonizado una trayectoria bastante mediocre con apenas una única aparición en post-temporada.

Cleveland , 1987-1994

Al poseer un diseño similar al anterior, estas camisetas sirvieron como una actualización que afectó principalmente al esquema de color y el logotipo en la parte frontal. Los números y las letras en la camiseta local pasaron a ser de color azul y un contorno naranja. La misma tonalidad se convertiría en la principal de la equipación visitante, la cual lucía, además, el distintivo ‘Cleveland’ en lugar del habitual ‘Cavs’, para una mayor representación de la ciudad de origen.

Los Cavaliers sellaron la clasificación para los playoffs durante seis de las siete temporadas en las que exhibieron esta camiseta. En aquel correoso y talentoso equipo brillaron figuras como Brad Daugherty, Craig Ehlo, Ron Harper y Mark Price. Sin embargo, les tocó ‘bailar con la más fea’. Los Bulls de Michael Jordan eliminarían a Cleveland en cinco ocasiones, teniendo como tope las Finales de Conferencia de 1992.

Washington , 1987-1997

Los Bullets mantuvieron los mismos colores de su antecesora pero eliminaron las características rayas horizontales, otorgando un aspecto más discreto a la franquicia de la capital de los Estados Unidos.

A finales de los 80, los Bullets presentaron un prometedor proyecto liderado por unos veteranos Moses Malone y Bernard King. Sin embargo, les tocó compartir conferencia con los Bad Boys de Chuck Daly y no fueron capaces de superar la primera ronda de los playoffs. Posteriormente aterrizarían Chris Webber, Juwan Howard y Rod Strickland, pero los resultados serían nulos.

En 1997, el propietario Abe Pollin llevaría a cabo una completa reestructuración de la organización. Los Bullets pasarían a ser llamados ‘Wizards’ y aquellos característicos colores serían desechados.

(Fotografía: Doug Pensinger/Allsport)

Philadelphia , 1965-1966

Una de las camisetas con menor esperanza de vida de todos los tiempos en la NBA. Su relevancia en la historia de la franquicia fue mínima y su diseño no fue rescatado muy puntualmente hasta la temporada 2003-04 cuando fue usada en un par de partidos.

Si bien los colores rojo y blanco han sido característicos durante gran parte de la historia de la franquicia, la disposición horizontal de los mismos y la localización del número por encima del nombre en el pecho horrorizó a los propios jugadores, quienes pidieron su modificación.

Casualidad o no, lo cierto es que en ambas temporadas los resultados obtenidos por la franquicia distaron de ser destacables. En la 1965-66 fueron eliminados en Semifinales de División por Boston y en la 2003-04 ni siquiera lograron alcanzar los playoffs.

(Fotografía: Harry How/Getty Images)

New York , 1983-1997

Los Knicks se adentraron en los años 80 con un nuevo diseño inspirado en la gloriosa época saldada con dos campeonatos. Regresó el característico azul metálico en todo su esplendor, la clásica tipografía en el frontal de las camisetas y los acabados en tonos blancos y naranjas.

Esta equipación acompañó a Patrick Ewing durante su dilatada estancia en la Gran Manzana pero no tendría tanta suerte como sus predecesores. Pese a disponer de talentosos e interesantes proyectos, el muro de los Rockets en las Finales de 1994 y, principalmente, de los Bulls de Michael Jordan, se erigió demasiado alto entre finales de los 80 y mediados de los 90.

Los Knicks disputarían otras Finales más, en 1999, pero la equipación ya había sufrido ligeras variaciones. Una vez más, los neoyorquinos probarían la amargura de la derrota, en aquella ocasión ante los Spurs de Tim Duncan y David Robinson.


Mientras dure la crisis por el coronavirus publicaremos diariamente varios contenidos independientes de la actualidad. Bucearemos en la historia de la NBA, tanto en la reciente, como en la de todas las décadas anteriores. Aprovecharemos este parón de la competición para conocer mejor a los equipos, los jugadores, los entrenadores, los directivos, los partidos llamativos, los pabellones y los equipos históricos por una u otra razón. Lo haremos aquí y en Extra nbamaniacs, lugar donde seguiremos publicando contenido especial libre de publicidad para que los lectores puedan seguir apoyándonos directamente.

Todo este plan editorial lo llevaremos a cabo para entretenernos y pasar mejor estas semanas de encierro que nos quedan a casi todos. ¡Salud!

(Fotografía de portada de Al Bello /Allsport)


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