Victor Oladipo, el nº2 del Draft ya está aquí

La ansiada temporada de breakout. A veces, esta, nunca llega. Con prácticamente había desaparecido toda esperanza. Ese fue uno de los motivos por los que con la salida de Paul George y Jeff Teague, el proyecto se daba por finiquitado hasta nuevo aviso. Las piezas que adquiría Indiana no parecían recambio suficiente.



La gran mayoría de los medios —nosotros incluidos— descartamos a los de inmediato en la lucha por los playoffs. Entendimos que había nuevos cimientos, pero que aún carecían de presente. No contamos con Oladipo y su irrupción. Pero, albricias, por fin ha llegado.

Como decíamos, el futuro de Indiana se llamaba . En Bleacher Report, por ejemplo, realizaron un laborioso análisis en los albores del curso, señalando en cada una de las treinta franquicias a su máximo aspirante para tener un año de breakout. Un año de eclosión. Sí, también ellos eligieron al ala-pívot de los Pacers.

Más y mejor

Y eso tenía sentido porque el escolta amenazaba con convertirse en otro caso Tyreke Evans —quién curiosamente también lo está rompiendo esta temporada en Memphis—. Tocar techo antes de tiempo e ir desinflando expectativas año tras año. Estancamiento cuando no directamente involución. Oladipo, una válvula abierta que irremisiblemente perdía aire.

Puñetazo en la mesa. A sus 25 años, el número 2 del Draft 2013, está a su altura.

Con no más minutos que otras temporadas —idéntica cifra que en los Thunder el pasado año— su protagonismo en pista se dispara sin perder eficiencia. Con casi veinte partidos de ejercicio baloncestístico, supera la acreditada barrera de los veinte puntos (22,9) por primera vez en su carrera. Mejor promedio desde sophomore, su año más productivo hasta la fecha.

Lanza 2,6 tiros más que entonces y 3,8 más que el año pasado, cuando compartió vestuario y pista con Westbrook la locomotora. Como diría Matías, permitid que insistamos: minutos clavados al curso 2016/17 en OKC, pero ahora rebotea más, asiste más, tapona más, roba más y anota mucho más. También pierde más balones, digámoslo todo. Pero, ¿compensa? Ya lo creo.

La cadencia de Indiana

Y esto es porque más, no siempre es mejor. Por eso debemos prestar atención a los porcentajes. Y, ¡voilà!. Ligera bajada en el acierto tiros de dos, que tiene su espectacular contrapunto desde el triple. Oladipo, considerado un tirador por debajo de la media, está lanzando con un bárbaro 44,7 por ciento más allá del arco de tres. Y desafía dicho porcentaje nada menos que 5,4 veces por noche de partido. Confianza desatada.

Oladipo ha despegado. 22,9 puntos, 5,2 rebotes y 3,8 asistencias. Y lo mejor es que el esqueleto del avión va con él. Los Pacers surcan vientos de playoffs. Octavos de conferencia; 10-8.

Anoche, recado ante su ex equipo, quienes hoy ya no tienen a Serge Ibaka, ni tampoco al jugador que hoy brilla en Indiana y hace unas horas les endosó 29 puntos de cortesía —además de 9 rebotes, 7 robos, 5 asistencias y 2 tapones—.

Los lo draftearon como futura superestrella. El futuro ha llegado, pero la superestrella hace tiempo que partió.