Blake Griffin se queda a un rebote de su primer triple-doble con Detroit

Esta semana ha asegurado en la prensa estadounidense que el curso que viene será bueno para Detroit, que tendrán un buen equipo. Eso será en el futuro, porque el presente no es muy halagüeño para los Pistons, si bien el ala-pívot, que llegó a Motown en el pasado mercado invernal, está terminando la temporada en muy buena forma y con notables actuaciones.

Por ejemplo, la de anoche en la victoria sobre los (88-115). En Phoenix, Griffin firmó  26 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes, a uno solo del triple-doble, que habría supuesto el primero que conseguía con la camiseta de los Pistons. Este curso ha alumbrado dos triples-dobles para Griffin, ambos con los Clippers, uniforme con el que ha conseguido todos los logrados hasta la fecha como profesional (7).

Los Pistons empezaron a romper el partido en el segundo cuarto y se lanzaron definitivamente hacia la victoria en la segunda mitad, ante unos impotentes Suns que son junto a los Grizzlies los dos únicos planteles de toda la NBA que no han llegado a las 20 victorias en la 2017-18. Con un 26,4 por ciento de triunfos y 19-53, los de Arizona tienen el peor balance de la liga.

Volvió Jackson

La otra buena noticia en los Pistons, además del triunfo y de las notables prestaciones de Griffin, estuvo en el regreso de a las pistas. El base cayó lesionado el pasado 26 de diciembre, contra Indiana, en su tobillo derecho. Tres meses después ha cumplido con los ciclos de recuperación y fue titular en su vuelta, para 15 minutos, 7 puntos y 2 asistencias.

Los Pistons, con once partidos por delante por jugar, son novenos del Este y un récord de 32-39. Están a 5,5 partidos del octavo puesto, que poseen actualmente los Bucks. No tienen un calendario más duro de lo normal, aunque ya este jueves se miden a domicilio contra los . El poco margen de error que les queda se puede terminar definitivamente ahí. Lo tienen difícil, casi imposible.