Doc Rivers mandó a Glen Davis a los vestuarios tras un encontronazo verbal

tiene un fuerte carácter y tal circunstancia ya era conocida por cuando lo tuvo durante cuatro temporadas en los Celtics. De ahí que la decisión que tomara anoche quizás fuera la más efectiva para tratar de cortar el momento que se vivió.

Con algo más de diez minutos por jugarse durante el segundo cuarto, Davis fue sustituido por Ryan Hollins. El cambio no le gustó nada y se dirigió hacia el banquillo con un ostensible enfado. El pívot intercambió una serie de palabras con Rivers y éste le pidió que se sentara.

Cuando el entrenador asistente Alvin Gentry intentó calmar a Davis ya era tarde. Rivers había oído ya las suficientes cosas por parte de su jugador como para pedirle al equipo de seguridad de los que le escoltase hasta los vestuarios. Davis ya no volvió a jugar ni un segundo más en la victoria ante los .

“Nada pasó conmigo”, intentó quitarle hierro Rivers. “Creo que Baby estaba ahí demasiado emocional [visceral], y para mí si lo eres demasiado, siempre te mando de vuelta a los vestuarios y te dejo ahí hasta el siguiente partido. Me encanta Baby. Simplemente no creo que emocionalmente estuviera preparado para jugar hoy. Hoy era una distracción, y cuando los chicos son una distracción, creo que no deben estar en el banquillo”.