Las tres barbaridades de Zach LaVine

Ante el interrogante de si podría recuperar su sinvergonzonería física, post grave lesión de rotura de ligamentos, y ya con los partidos suficientes como para dar una sentencia clara y el ritmo competitivo retomado, recurro a una exclamación típicamente catalana para resolver: Oi, i tant!

Porque en los albores de la temporada, el reinventor del Slam Dunk Contest pretendía tranquilizar a las masas y encender a la afición de Chicago con una frase contundente: “Mi salto y mi velocidad están de vuelta”.

Del dicho al hecho, hay un trecho. Trecho superado. Ayer, Zach LaVine, en la victoria de su equipo por un punto sobre Cleveland Cavaliers (99-98), tuvo a la afición del United Center de sentadilla en sentadilla, de tanto que la hizo botar del asiento. Y concretamente en tres acciones, a cual más espectacular.

Un 360º en transición, un precioso jam sin motor a pase de Arcidiacono, y un clásico que patentó Michael Jordan y que LaVine ayer homenajeó, esta vez a dos manos.

Estas tres acciones no fueron sino los highlights de una actuación (otra más) redonda: 24 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y 2 robos de balón. Justificando, con hechos, cada dólar de su sideral contrato. Arranque sensacional de temporada del shooting guard.

Jabari: defensa triunfal

Y como en nbamaniacs somos justos, si hace unas semanas le dábamos un palo severo a Jabari Parker por su pasividad defensiva y ser el principal culpable del game winner de Ish Smith, ayer lo fue justo de que éste no se produjera. Tapón triunfal sobre Collin Sexton que valió la victoria de los Bulls.


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