Nick Young: de dos a cuatro semanas de baja

¿Deben estar preocupados Los Angeles por el parte médico de la lesión de ? Deben y mucho.

Tiene bemoles la cosa. Quién iba a decir que en donde el oro y púrpura ondea una lesión de Young no iba a ser motivo de fiesta. Poco menos que defenestrarlo, lapidarlo y quemarlo querían los aficionados de L.A. cuando vivíamos en pleno verano.

Y ahora, tras hacer público la franquicia que Young estará fuera del equipo entre quince días y un mes por su lesión en el tendón de la corva, tocará comprobar cuánto le echan de menos.

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Un mes con Swaggy

Otro mes cualquiera de la temporada pasada —de verdad, el que fuese— y la guillotina habría bajado con contundencia sobre su nuca. Pero si debemos atenernos a lo que ha hecho el escolta en lo que llevamos del presente curso, que prácticamente coincide con los treinta días naturales, la sentencia es bien distinta. Tenemos sentado en el banco a un reo desconocido. Nick vuelve a ser Swaggy P. Se divierte en la cancha, y la afición con él.

se gana nuestro respeto recuperándole para la causa cuando, todos, lo que considerábamos es que Nick era una causa perdida. En pretemporada se ponía las pilas, y en lo que llevamos de campaña va demostrando que éstas están hechas de litio alcalino. El miedo al exilio, le hizo reaccionar.

13,3 puntos, 2,4 rebotes y 1,1 asistencias —no pidamos peras al olmo ni a Nick pasar el balón— en 25 minutos con bellos porcentajes para un shooting guard de 45,8% en tiros de campo y del 41,8% desde el arco de tres.

Sus dos caras

No os voy a mentir. En ataque sigo sin comprarle el invento. He visto la mayoría de los partidos de los angelinos y Nick destila un terrible complejo de Klay Thompson. Confundir racha con regularidad, es una peligrosa equivocación.

Swaggy sigue marcándose sus lanzamientos en los que el único factor tenido en cuenta es su apabullante confianza en sí mismo.

El resto, los que le rebotan, son los siguientes. Pésima selección de tiro en numerosas ocasiones, lanzamientos bien defendidos por el rival, y un reloj de posesión que a menudo no ha bajado ni de los quince segundos cuando éste opta por desenfundar.

¿Por qué están siendo irrelevantes todos estos factores tanto para staff como para la afición? Pues porque, sencillamente, le están entrando. Y en baloncesto —y sobre todo en la NBA— eso es lo que cuenta. La consistencia concreta de este cántaro antes de romperse, la desconozco.

No obstante, tras este palo alante, toca halago atrás. En defensa, este curso, Nick se lo está currando. Y estoy convencido de que ése es el leitmotiv principal que está haciendo que Walton le obsequie con tal valija de minutos. Su acierto y efervescencia ofensiva y su sorpresiva entrega y energía defensiva, engendran un jugador muy válido que está siendo realmente importante en el buen hacer de los Lakers en lo que llevamos de curso.

Tan positivo estaba siendo el impacto de Swaggy en este mes transcurrido, que será interesante comprobar en qué se ha convertido el récord de los Lakers —dos semanas en el mejor, cuatro en el peor de los casos— a su vuelta.


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