Y el día que más falta hacía aparecieron los Orlando Magic que todos imaginábamos en octubre. No hay mejor resumen para lo vivido en el choque de play-in frente a los Charlotte Hornets, uno en el que los de Florida acabaron con el partido en un primer tiempo sublime a base de defensa, es que convirtió en pesadilla cada instante del rival con el balón en sus manos y marcó el camino para el 121-90 final.
Fue un ejercicio de superioridad que arrancó de cuajo el sueño de los de Carolina del Norte, un equipo que pasó de estar hundido a ser una de las sensaciones de la temporada regular de la NBA, pero que ve ahora cortada su aventura justo antes de poder participar en unos playoffs que no pisan desde hace una década, exactamente desde la temporada 2015-16.
Volviendo al partido, el primer tiempo no se puede catalogar como menos que una auténtica masacre. Orlando lo cerró con un 68-37 a favor; es decir, con 31 puntos de distancia. Ya no hubo más historia, los chicos de Jamahl Mosley, liderados por Paolo Banchero, se verán las caras con los Detroit Pistons en la primera ronda de la Conferencia Este.
Banchero, muy criticado durante el curso por su irregularidad, firmó una sólida actuación de 25 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias y 2 robos para ser el faro de unos Magic que ahora encaran con cierto optimismo su serie ante los Pistons, una a la que llegan con poco que perder y mucho que ganar.
Repentino apagón de los Hornets
Si algo se ha dicho de Charlotte Hornets desde su eclosión allá por el mes de enero es que eran un equipo divertido de ver. Lejos de la necesidad de victorias de otros, ellos transmitían una soltura propia de la inconsciencia mientras piezas como Brandon Miller o el novato Kon Knueppel daban ostensibles pasos al frente. Pues bien, nada de eso se ha visto esta pasada madrugada en Orlando.
Los números cantan: 34 por ciento en tiros de campo, solo 17 asistencias por 16 pérdidas y vapuleados en el rebote (49-34). Solo LaMelo Ball (23 puntos) le ha dado algo de brillo a una despedida que no hace justicia a lo mucho que nos han hecho disfrutar durante meses.
(Fotografía de Mike Watters-Imagn Images)





