Smart y Bradley sorprenden a los Cavs y mantienen el sueño de Boston

Sorpresa en Cleveland. Los remontaron un partido que llegaron a ir perdiendo por 21 puntos para imponerse por 108-111. Un triple final de sentenció un duelo con dos mitades muy diferentes. Los Cavs, con un desconocido , perdieron el control tras el descanso y lo pagaron con una derrota que evitó una racha histórica de triunfos. Las Finales del Este dejaron de ser un monólogo para los vigentes campeones, ahora solo 2-1 por delante.

Inicio previsible

Ya sin el lesionado Isaiah Thomas, reemplazado por en el cinco inicial, los Celtics salieron conscientes de que una defensa agresiva y un buen acierto exterior eran necesarios para, al menos, ser competitivos. Pero, una noche más, eran los Cavs los que veían el aro abierto de primeras, particularmente un  (28 puntos, 22 en la primera mitad) que capaz de meter 4 triples sin fallo en los primeros 6 minutos de partido. Con el ala-pívot anotando de 3 en 3, los Cavs volvían a escaparse muy pronto.


La presión defensiva de Boston forzó algunas pérdidas de Cleveland, y Avery Bradley (20 puntos) ejercía de efectivo anotador en ausencia de Thomas. Pero no bastaba en la primera mitad, gracias a un  (29 puntos) que tomaba el relevo como triplista (3/3 en el primer cuarto). Incluso con un LeBron James intermitente de salida, los ya dominaban por 11 puntos tras 12 minutos jugados, con un incontestable 9/13 desde fuera del arco.

Dominando sin LeBron


El panorama no cambiaba en el segundo cuarto. Cualquier intento de reacción de los voluntariosos Celtics, bien dispuestos en ataque circulando el balón, quedaba respondido por los triples de Irving y Love, quienes se combinaban para un implacable 11/14 en la primera mitad. No hacía falta ni siquiera que LeBron James (11 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 6 pérdidas), extrañamente pasivo durante todo el partido, se entonara. La diferencia al descanso se iba a los 16 puntos.

En la segunda mitad, algo cambiaba. La defensa de los Celtics empezaba a cerrar el perímetro, evitando los triples de Cleveland. De primeras, los Cavs encontraban un filón en la pintura rival, permitiendo que Tristan Thompson (18 puntos y 13 rebotes) siguiera golpeando la moral del equipo de Brad Stevens. Las respuestas de Al Horford (16 puntos) y Kelly Olynyk (15) no bastaban, aumentando la ventaja de Cleveland más allá de los 20 puntos.

Semillas para la remontada


Pero el primer paso estaba dado. Thompson ya no volvió a ser tan eficaz, y la pelea de Boston, frente a unos Cavs en ocasiones demasiado relajado, daría sus frutos. Sin dejar de pelear por cada balón dividido, aprovechaban de nuevo otro buen momento para acercarse, gracias a buenas posesiones de su base titular de urgencia, Marcus Smart (27 puntos y 7 asistencias). Los triples, esta vez, entraban con más fluidez en el lado de Boston. Suficiente para un parcial de 8-24 que cerraba los mejores minutos de los Celtics en toda la serie. La diferencia se reducía a solo 5 puntos al final del tercer cuarto.

El susto no se desvanecía. Los triples se cortaban en seco, y la brega de Tristan Thompson quedaba como su principal soporte para seguir adelante en el marcador. Sin que el resto de estrellas aparecieran con fluidez, los Celtics empezaban a soñar con algo grande. Otro triple de Marcus Smart, su séptimo de la noche (de 10 intentos) en su mejor partido ofensivo como profesional, lograba lo que parecía en algún momento impensable: un empate en el marcador (95-95) a menos de 6 minutos del final. Kelly Olynyk, con 4 puntos seguidos, colocaba poco después a sus Celtics por delante.

Final de emociones fuertes


La alternancia en el marcador se mantenía hasta el final, mientras LeBron James, tan devastador en otros partidos de la serie, enlazaba sus minutos más discretos de los playoffs. En el último minuto, los Celtics tuvieron la iniciativa, Al Horford y Jonas Jerebko ponían por delante a su equipo, pero J.R. Smith y Kyrie Irving contestaron cada golpe.

A 10 segundos de partido, Boston tenía una última bala con el duelo empatado. Brad Stevens había sacado oro de cada jugada tras tiempo muerto, pero se superó en la última posesión, logrando con la complicidad de Marcus Smart un triple abierto para Avery Bradley. El escolta no desaprovechó el regalo y dio a una victoria con quien quizás nadie contaba, salvo los propios jugadores y entrenadores de los Celtics. La serie, al menos, volverá a Boston para un quinto duelo.

Aviso para los Cavs


Para los Cavs, la derrota sirve de toque de atención importante, tras 10 partidos sin derrota en el Este. Un triunfo les hubiera permitido lograr su 14ª victoria consecutiva en playoffs, lo que hubiera sido récord absoluto en la NBA, en una racha que empezó en las Finales de 2016. Aún con el viento a favor, Cleveland alargará su camino a las Finales más de lo que esperaban. Los Celtics se ganaron con suficiencia su derecho a sobrevivir un partido más.