Terrence Jones: match ball en sus Rockets

Tras dos años sin pisar la Liga, está jugando a un magnífico nivel en la G League

Es más que probable que muchos no os hayáis percatado de ello; pero lleva casi dos semanas de vuelta en la NBA después de casi dos años sin pisarla.

Es normal. Los Houston –el equipo que lo eligió en el puesto 18º del Draft 2012– le extendía el pasado 22 de febrero un contrato de diez días, sacándolo así del ostracismo competitivo de los Erie BayHawks, equipo filial de Atlanta en la G League.

Jones fue, algún día y no hace tanto, un buen proyecto de jugador NBA; y a sus 27 años, no se ha jubilado todavía. Más bien al contrario. 23,5 puntos, 9,6 rebotes, 5,7 asistencias y un 37,9% en 3,6 intentos de triple y 30,8 minutos de juego, evidencian lo que cualquiera sabe: la G League se le queda pequeña.

Difícil quedarse

Los Rockets han rescatado pues a su vieja apuesta del Draft, aunque aún no ha quedado claro el para qué. Cinco partidos al servicio de Mike D’Antoni en su primer contrato de diez días que se ha saldado con cinco banquillazos. Mentira. Ante Charlotte jugó 78 segundos y erró un tiro. Eso, ahora sí, es todo.

Y contra esta narrativa –y mientras continúa sin resolverse el pandemónium de Danuel House y su contrato multi-anual– acaba de informar Jonathan Feigen, del Houston Chronicle, que los Rockets han optado por darle un segundo contrato de diez días.

Plantilla renovada

Los texanos han hecho en tres semanas de invierno lo que fueron incapaces en todo el pasado verano. Confeccionar una plantilla profunda, variada y de calidad. Literalmente, pues no faltan aquí los huevos, le han dado la vuelta a la tortilla (y Carmelo, a todo esto, sin equipo…).

James Harden ha pasado de jugar en un solar a recuperar a sus compañeros lesionados y verse rodeado, además, por viejos perros de presa con muchas ganas de reivindicarse.

A los Nené, Paul y Capela se han sumado en el último mes Austin Rivers, Kenneth Faried, Iman Shumpert y ahora Terrence Jones.

Interior con tiro

No obstante, con Nené y Capela de regreso, y un Faried jugando con la intensidad de sus mejores años en Denver, parece difícil que haya muchos (o pocos) minutos para Jones en el puesto de ala-pívot; aunque a diferencia de estos tres, Jones sí es capaz de jugar lejos del aro y, como vemos en sus porcentajes, tirar de tres. Algo ante lo que D’Antoni –como Thibodeau cuando se entera que un jugador de los Bulls ha quedado libre– no sabe mostrarse indiferente.

Cuando expiren los próximos diez días, los Rockets tendrán que decidir si se lo quedan para lo que queda de campaña o lo dejan ir. Esperemos que al menos –tienen un par de encuentros asequibles ante Dallas y Charlotte a la vuelta de la esquina– le dejen (aunque sea un rato, en una sucesión garbage times) probar su valía.

(Fotografía de portada de Scott Halleran/Getty Images)


EXTRA NBAMANIACS

Suscríbete a nuestra publicación especial y consigue acceso a contenido adicional como artículos y podcast.

NBA sin publicidad, sin amarillismos, sin clickbait, sin palabras clave, sin chorradas.


Anterior

Andrew Bogut podría volver a la NBA: Warriors y 76ers, candidatos

¿La copa NBA ya está en marcha?

Siguiente