Triple-doble histórico de Ricky Rubio para poner a Utah por delante

ha sido uno de los grandes protagonistas de la noche NBA. Completó su primer triple-doble en playoffs y lideró a los suyos a una victoria final por 102-115 que pone la serie 2-1 a favor de Utah Jazz.

Hablamos de la actuación más importante del jugador español desde que aterrizó en la competición americana. Terminó con 26 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias. Una clara demostración de madurez y gran juego en el momento clave de la temporada.

Es el primer jugador de los Jazz que consigue un triple-doble en la postemporada desde John Stockton en 2001.

El momento clave llegó en el segundo cuarto. Ahí fue cuando, básicamente, hizo de todo y volvió a poner por delante a su equipo. Fue el arquitecto de un parcial de 20-4 que fulminó a los Thunder. Cogía rebotes, se atrevía con los tiros, recibía faltas y metía los libres.

Ricky le ganó el duelo al rey del triple-doble, que no tuvo su mejor noche. Westbrook no estuvo muy fino en el lanzamiento ––5 de 17 en tiros de campo–– ni en la toma de decisiones. Perdió 8 balones y no fue capaz de encontrar del todo su ritmo en el partido. Unas veces por culpa de la telaraña defensiva de los Jazz y otras por su indecisión atacando el aro.

Westbrook habló sobre la actuación de Rubio y afirmó que no ocurrirá algo parecido en el siguiente encuentro: “Ha metido algunos tiros. Estaba muy cómodo, pero voy a cortar eso para el próximo partido. Lo garantizo”, confirmó con confianza.

Donovan Mitchell metió 22 puntos para ayudar a los suyos a defender la ventaja de campo. Joe Ingles y Rudy Gobert también rondaron ambos los 20 tantos en su casillero personal. Uno anotando los tiros cuando tocaba y el otro haciendo su papel habitual de muro defensivo y finalizado en ataque. Trabajo de bloque, de equipo, fantásticamente dirigido por Quin Snyder.

Utah se adelanta

La serie se pone de cara para los Jazz. El lunes se jugará el cuarto partido de la serie, de nuevo en Utah, y podrían regresar a Oklahoma con una ventaja de 3-1. El pabellón estuvo a la altura de una cita tan importante y los aficionados también, era una noche de playoffs y se notaba en el ambiente.

Los Thunder empezaron mucho mejor que en los partidos anteriores y Billy Donovan probó un nuevo ajuste en el primer cuarto con un claro objetivo. Metió en pista a Patrick Patterson por Steven Adams cuando sólo se habían disputado cuatro minutos de partido. De esta manera podían jugar con un quinteto más pequeño, crear más espacio e intentar que Rudy Gobert abandonara la zona. La influencia del francés en defensa es tan grande que lo primero en lo que piensan los entrenadores contrarios es cómo pueden conseguir alejarlo del aro.

Él mismo lo sabe y afirmaba lo siguiente después del partido sobre Westbrook: “Simplemente intento hacerle pensar. Todo el mundo sabe que yo protejo el aro y yo sé que ellos lo saben. Así que tengo que jugar los partidos y hacerles pensar. Son uno de los mejores equipos, especialmente Westbrook, atacando el aro. Así que tengo que estar alerta y hacerlo lo mejor posible”, concluyó.

Una de las series que mejor pinta tenía a priori está respondiendo claramente a las expectativas. Veremos si los Thunder pueden rascar una victoria en Utah el próximo lunes o, por el contrario, volverán a casa con la eliminatoria bastante cuesta arriba.