Kemba y un futuro con New York: “No me veo con la camiseta de los Knicks”

Es un tema recurrente, pero suele salir bien de la cuestión. El futuro del anotador ha estado ligado en muchas ocasiones a su New York natal, donde vino al mundo, en el Bronx, el 8 de mayo de 1990. Ahora, el jugador de los se encuentra en la ciudad participando en un campus para niños organizado por la NBA. Y claro, cuando Walker regresa a NY siempre asoma la pregunta de cuándo jugará en los .

“Lo llevo escuchando años. Cada vez que vengo me preguntan: ‘¿Cuándo vuelves a casa y juegas para los Knicks?’”, señala Walker al medio Hartford Courant. “Sé que es un sitio especial, de pequeño crecí siendo fan de los Knicks y siempre animaba al equipo local. Pero no puedo verme con la camiseta de los Knicks, porque solo he tenido una”.

Y ese uniforme, desde que llegara  a la NBA en 2011 tras ganar la NCAA con la Universidad de Connecticut es el de Charlotte. A pesar de que en sus siete temporadas como profesional solo ha disputado dos playoffs y a pesar de que los Hornets no han sido un plantel al que se haya visto frecuentemente en las eliminatorias por el anillo, con el consiguiente disgusto declarado del propio Kemba, él siempre ha mostrado su amor a Buzz City.

Su contrato

Número 9 del Draft de 2011, Walker ha jugado 523 partidos de la NBA, para 18,9 puntos, 3,7 rebotes y 5,4 asistencias de media. Siempre en Charlotte, en 2014 firmó una extensión de cuatro temporadas, que entraba en vigor para la 2015-16 y por un total de 48 millones de dólares. Esa renovación afronta en la 2018-19 su última etapa, con 12 millones de dólares por percibir para Walker, que puede ser agente libre en 2019 a pesar de su manifiesto deseo de seguir en los Hornets.

“Quiero hacer algo especial en Charlotte”, dijo Walker este jueves. “Ya llevo ocho años aquí y no hemos sido tan consistentes para ganar. De alguna manera quiero tratar de establecer esa cultura. Quiero hacer una organización ganadora”.