Las posibilidades de que Russell Westbrook sea traspasado aumentan tras la salida de Morey


Daryl Morey merece mucho crédito por haber traído a James Harden a los Rockets, donde ha sido el jugador franquicia desde que aterrizara en la ciudad en 2012. Pero el ya ex-ejecutivo también hizo un gran trabajo rodeando con grandes nombres al escolta.

Primero fue Dwight Howard. Posteriormente confeccionaría una compleja operación para firmar a Chris Paul. Y cuando la relación de este con Harden se resquebrajó, lo traspasó a Oklahoma City a cambio de Russell Westbrook. En esa operación, los Rockets renunciaron a una consideración significativa del draft a cambio de una apuesta extrema por el small-ball.

Pese a ofrecer algunos destellos de su potencial, la temporada en Houston ha concluido de manera convulsa. Los de Texas fueron eliminados en Semifinales de Conferencia por Los Angeles Lakers sin ofrecer resistencia ni ajustes al planteamiento de Frank Vogel. Inmediatamente después cayeron las primeras piezas: ni Mike D’Antoni ni el propio Morey continúan en la organización a día de hoy.

Ahora, una nueva etapa se abre en Houston. Y no todos los jugadores parecen tener cabida en ella. Sin importar la relevancia ni el grado de jerarquía interno. De hecho, una información procedente del New York Post sugiere que las probabilidades de que Russell Westbrook sea traspasado han aumentado tras la salida del general manager y del head coach.

El MVP de la temporada en 2017 cumple 32 años en menos de un mes y las lesiones han condicionado su carrera durante la última temporada. Y para un jugador como él, que depende enormemente de su atletismo y capacidad física, esto se convierte en un verdadero handicap. Tampoco ayudan los 132 millones que se le deberán abonar en las próximas tres temporadas. La primera, correspondiente al curso 2020-21, ascenderá hasta los 41 millones. La última, por valor de 47 millones, está sujeta a una player option. La misma cantidad que percibirá James Harden. Eso nos deja un dato sencillamente escalofriante: entre Westbrook y Harden comprometerán 94 millones del espacio salarial de los Rockets durante el curso 2022-23. Tan solo 82 ni nos ceñimos al curso venidero.

Ahora bien, un traspaso podría suponer un paso atrás en las aspiraciones de campeonato de los Rockets. Teniendo en cuenta que Harden ha sobrepasado también la barrera de los 30 años, deshacerse del base empujaría a la franquicia a las garras de la reconstrucción. Salvo que se dé con la tecla adecuada.

Ya hubo rumores sobre un posible intercambio por Westbrook a principios de la temporada pasada. En los últimos días, un nuevo rumor le sitúa en la órbita de los New York Knicks. Ahora, todo dependerá del rumbo que decida tomar Rafael Stone, el nuevo general manager de los Rockets, quien trabajó durante los últimos años al lado de Morey. De momento, urge cerrar cuanto antes la contratación de un entrenador.

Otra posibilidad a señalar es que Tim Fertitta, quien se ha quejado de problemas financieros, cierre el grifo y decida no seguir pagando su generosa cuantía a Westbrook. Quizá, lo más conservador sea intentar un nuevo asalto al campeonato durante la temporada 2020-21 antes de proceder a un posible desmantelamiento del proyecto.

(Fotografía de portada de Michael Reaves/Getty Images)


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