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Adam Morrison busca una oportunidad en la NBA

Tras volver al mundo del baloncesto de manera notable gracias a las oportunidades surgidas en el viejo continente,  busca una nueva oportunidad en la NBA. Habiendo disputado nueve encuentros en tan solo trece días, el jugador formado en la Universidad de Gonzaga no cesa en su empeño de volver a la élite del baloncesto.

“Para ser honesto, estoy cansado”, dijo el jugador tras su último encuentro de Las Vegas Summer League. “He estado yendo y viniendo desde el 5 de julio, pero trato de volver a la liga así que es lo que tengo que hacer”, añadió el jugador tras anotar 18 tantos ante Chicago Bulls.

Tras finalizar su periplo en el turco, Morrison se prepara para volver a la primera línea del baloncesto estadounidense. El jugador ha entrenado en el campus veraniego de Brooklyn disputando la Orlando Summer League con el conjunto neoyorquino y apenas sin descanso, ha participado en Las Vegas Summer League con Los Angeles .

Morrison ha tenido un verano ajetreado. El alero ha jugado diez encuentros, la mitad de ellos con los Nets y la otra mitad con los Clippers. Todo ello con unos promedios de 11,2 puntos, 4,9 rebotes y 0,7 asistencias. Destacando sobre todo su actuación con el conjunto de Los Angeles, con los que ha cosechado una media de 20 puntos, 5 rebotes y 1 asistencia, además de un 55,5% en tiros de campo y un notable 61,9% desde el triple.

La historia de una fugaz estrella universitaria

Todo parecía salir de boca para el futuro de Adam Morrison en el mundo baloncestístico. Una carrera envidiable en la Universidad de Gonzaga; Premio Oscar Robertson Trophy (2006), Jugador del Año en la NABC y WCC; Integrante del Mejor Quinteto Freshman de la WCC (2004) e integrante del Mejor Quinteto de la WCC (2004 y 2005). Por si fuera poco, Morrison también quedó finalista al Premio Naismith y al John R. Wooden, ambos conquistados por el jugador de Duke y ahora de Orlando Magic, JJ Reddick.

Toda esta envidiable carta de presentación le supuso llegar a la NBA como número 3 del Draft con los Charlotte Bobcats, franquicia dirigida por una de las leyendas de la competición, Michael Jordan. Todo un reto para el bigotudo jugador.

Pese a que se le vaticinaba un futuro prometedor, el alero pasó de anotador versátil y estrella nacional de Gonzaga en 2006, a jugador carne de banquillo en 2009. Después de finalizar su contrato con Los Angeles Lakers y verse sin equipo hace dos temporadas, el 2011 ha supuesto el resurgir de un jugador gracias a las oportunidades que se le han presentado en el y en el Besiktas.

Tras su paso por Europa, Adam quiere volver a élite y es por ello por lo que tanto empeño ha puesto este verano. Su meta no es otra que la de garantizarse un contrato en la NBA y callar a aquellos que dicen que está acabado: “Para un tipo como yo, al que han encasillado, tengo que demostrar que no soy lo que la gente piensa de mi. Es una situación difícil, pero esta es la única oportunidad que tengo”.

El jugador natural de Montana ha estado trabajando duramente a lo largo de este año. Ha incrementado su capacidad reboteadora, ha mejorado su juego de pies y la toma de decisiones con el balón. Pese a que el nivel de las ligas de verano no es comparable al de la NBA, Morrison ha dejado destellos de gran calidad y una impecable selección del lanzamiento como bien demuestran sus porcentajes del 55% en tiros de campo y del 61% en triples.

Pese al juego exhibido en Las Vegas, Morrison es consciente de que se trata tan solo de una competición a prueba y de que el nivel no es el más exigente: “Entiendo que es una Liga de Verano, pero he demostrado que puedo manejar el balón. Estoy sano y puedo moverme bien por la pista”.

El cuerpo técnico de los Clippers ha quedado satisfecho con el trabajo del jugador. El entrenador Robert Pack destacó su trabajo tras el último encuentro de la liga ante Chicago Bulls: “Ha hecho un trabajo realmente bueno, sobre todo en la lectura del juego, atacando la canasta y repartiendo asistencias cuando sus compañeros le doblaban. Ha demostrado que no solo es un tirador y sí un buen jugador de baloncesto”.

“Adam ha estado increíble. Creo que él aprovechó bien la oportunidad y jugó muy bien. Fue bueno tenerle por aquí y verle poder hacer eso en la cancha”, concluyó el coach de los Clippers.

El escaparate de las ligas veraniegas ha pasado y Morrison ha podido demostrar que está listo para la NBA. El precio del mercado y el interés de las franquicias en su juego dependerán de su futuro en la competición, una situación que de no llegar, no volvería a intentarlo, ya que como el alero declaró que de no conseguir un hueco en la liga, se plantearía no volver a jugar fuera de los Estados Unidos, ya que ahora tiene dos hijos y no quiere estar lejos de ellos. Su objetivo cambiaría y Morrison optaría por finalizar sus estudios e intentar lograr un trabajo como entrenador asistente en alguna universidad.


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