Previa NBA 2026-27 Los Angeles Lakers | República de Doncic, año 1

Los Lakers han perdido a LeBron, pero han cubierto su ausencia con un grupo de jugadores de rol que les permiten encajar mejor en la NBA moderna

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Por Aitor Darias

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A rey muerto, rey puesto. LeBron James es ya parte de la historia pretérita de Los Angeles Lakers, que afrontan el verdadero inicio de la nueva etapa hacia la que empezaron a transicionar aquel 2 de febrero de 2025 en el que todos creímos que Shams Charania había sido hackeado. Con Luka Doncic como único dirigente y un sinfín de caras nuevas, toca comprobar hasta dónde son capaces de llegar los de oro y púrpura tras la salida de The King a los 76ers.

Y para ello, empezamos con el repaso de datos, resultados de la campaña anterior, un vistazo a su plantilla y a sus futuros agentes libres, los objetivos del curso, el jugador a seguir y un pronóstico para la franquicia.

Los Angeles Lakers 2026-27

Así encaran la temporada

Ahora sí, empieza una nueva era en Los Ángeles. Ya la temporada pasada se hablaba de que este era oficialmente el equipo de Luka Doncic, pero este verano ha supuesto la verdadera toma de testigo. LeBron ya no está, la plantilla se ha remodelado para encajar mejor a su alrededor, y las llaves de la franquicia pasan a ser completamente suyas. Así que es el momento de ver qué hace con ellas.

Visto lo visto en Dallas, no parece que haya dudas con respecto a que el esloveno puede llevar a un equipo a pelear por todo, pero donde sí parece haber cierto escepticismo es con respecto a hasta dónde es realista pedirle que lleve a estos Lakers. Los de Redick se antojan como un conjunto difícil de calibrar ahora mismo, y parte de ello tiene que ver con el giro radical que ha dado el roster con respecto a lo que era el año pasado. Uno que, aun a riesgo de caer en el tópico, les hace llegar a este inicio de curso pareciendo un equipo completamente nuevo.

Caras nuevas

Solo siete de los jugadores que conforman el cuadro angelino estaban en él cuando terminó la pasada temporada, pero esta es una cifra engañosa. Bronny James, Adou Thieron y Dalton Knecht estaban técnicamente presentes pero tuvieron una presencia prácticamente residual durante el año, y Jarred Vanderbilt, aun con más minutos que ellos, era también una pieza de fondo de armario. Así que si miramos a la que se espera que sea la rotación, encontramos un plantel renovado de arriba abajo.

La de LeBron es obviamente la marcha más sonada, pero dista de ser el único nombre relevante que ha dicho adiós. Deandre Ayton, Marcus Smart, Rui Hachimura, Jaxson Hayes, Luke Kennard, Gabe Vincent… Una larga lista de hombres que contaban con entre 15 y 30 minutos por noche han buscado un nuevo hogar para hacer hueco a una nueva camada de jugadores dispuestos a elevar el proyecto hasta donde los anteriores no pudieron.

Y para ello, vienen a aportar dos atributos que los antiguos Lakers echaron en falta en más de una ocasión: juventud y físico.

Estos parecen ser los factores comunes en la mayoría de incorporaciones, que vienen para a priori rodear a Doncic y Reaves de perfiles defensivos o intensos que traigan al equipo a esta NBA moderna de mucha presión y ritmo frenético. Los angelinos vienen de ser mediocres (o peor) en aspectos clave como la defensa (20º), el ritmo (22º) o los puntos en transición (16º), y la frescura que las incorporaciones vienen a ofrecer debería darles un impulso en este sentido.

Cierto es que esta no es su única virtud: Quentin Grimes y Collin Sexton pueden firmar buenos números anotadores, Cameron Carr llega como especialista en el tiro, Matisse Thybulle ha crecido muchísimo también en ese sentido, Mamukelashvili puede aportar versatilidad entre el puesto de 4 y de 5… Pero el factor común es ese. Y de hecho ha tenido ya un notable impacto haciendo que los Lakers pasen de ser e equipo más veterano de la NBA al octavo más joven.

Pero ninguna incorporación cambia más el paradigma que Walker Kessler, que llena un vacío en el juego interior que llevaba cubriéndose a base de parches desde la salida de Anthony Davis. Y lo llena con todas las virtudes que uno podría desear en esa posición: una buena defensa que sobresale en protección de aro, presencia en la pintura, solvencia como finalizador cerca del aro, dominio reboteador en ambos lados de la pista…

Todas ellas herramientas que los californianos llevaban año y medio buscando. Y lo que es más importante, recursos que parecen fundamentales para convertirlo en un buen complemento de Luka Doncic.

Una pequeña herejía

Pero la pregunta que muchos se hacen es clara: ¿compensa todo esto la salida de LeBron James? ¿Es mejor contar con un elenco de jugadores de rol por más jóvenes que sean que con un hombre que, incluso a sus 41 años, sigue siendo un grandísimo generador y capaz de echarse un partido a la espalda y sacar una victoria de la nada? Pues, aunque esto no es más que una valoración personal que duele a quien la escribe, posiblemente sí. Como mínimo, en este contexto.

No se trata de desmerecer a LeBron, sino de valorar qué aporta y qué necesitan los Lakers. Y es innegable que James da muchísimas cosas, pero son cosas que, en su mayoría, Doncic y Reaves pueden hacer también. Mientras que, ubicándolo junto a ellos en el quinteto, renuncias a varios de los elementos que son indispensables para construir un equipo con Luka y Austin en el backcourt.

Asumes, en cierto modo, la derrota en la guerra física. Lo cual, en muchos casos, ni la acumulación de talento bruto puede compensar.

Eso es algo que los Lakers ya experimentaron la temporada pasada. No solo ante los Thunder en playoffs, donde fueron barridos, sino en la propia liga regular cuando se enfrentaban a equipos de estas características. Spurs o Pistons, por ejemplo, abusaron de ellos en casi cada encuentro, y este es el perfil de rival ante el que cada plantilla que aspire a pelear por la zona alta debería poder medirse, porque son ellos quienes están marcando el nivel físico y de ritmo al que se mueve la NBA moderna.

Si no tienes los recursos para al menos emparejar la batalla física, estás perdido, y los Lakers de la temporada 25-26 no los tenían. Y aunque esto no era evidentemente culpa de LeBron James, su presencia en pista no hacía nada por estrechar esa brecha. Que tengan los recursos necesarios este año es algo que está aún por ver, pero por lo menos sí da la sensación de que se han movido en ese sentido.

¿A medio camino?

Sin embargo, incluso desde el optimismo con respecto al nivel y el perfil de las incorporaciones angelinas y de su encaje alrededor de Doncic, hay un problema difícil de ignorar. Y es que, salvo sorpresa, esto es lo que hay. Porque las opciones de Pelinka para hacer mejoras significativas a la plantilla son escasas por no decir nulas.

Sin primeras rondas traspasables (solo un derecho de swap en 2032), solo tres picks de segunda ronda, y ningún contrato que a priori dé pie a grandes movimientos (¿salvo que en algún momento decidan mover a Reaves?), sus opciones de dar un salto de calidad vía traspaso se antojan limitadas, y tampoco van a tener un espacio salarial significativo en la próxima agencia libre. Así que cualquier opción de dar un impulso al equipo requerirá que Pelinka se ponga bastante creativo.

Este no sería un mal lugar en el que estar si todos los cambios hubiesen dado para meterse entre los mejores equipos de la liga, pero no es precisamente esa la sensación que dan. El salto con respecto a los tres gigantes (Knicks, Thunder y Spurs) era demasiado grande, y aunque se hayan cubierto muchos de los problemas no se ha elevado tanto el nivel. Así que la sensación es que los Lakers son uno de esos equipos que están a un buen traspaso de meterse arriba… pero no tienen cómo hacerlo.

O eso creemos. Porque si Luka Doncic ha terminado vistiendo de oro y púrpura, cualquiera se atreve a calificar algo como imposible.

Jugador a seguir: Luka Doncic

Sobra decirlo, pero todas las nuevas piezas solo tienen sentido y solo prometen funcionar porque están colocadas alrededor del hombre que debe dar sentido a este proyecto. Los Lakers serán, o al menos parecen destinados a ser, lo que Luka Doncic pueda hacer con ellos. Lo han puesto al mando y lo han rodeado de jugadores que sobre el papel complementan y potencian bien su juego. Ahora, a remar hacia donde el capitán diga y a esperar que los lleve a buen puerto.

Luka viene de hacer una temporada bárbara que ha quedado ligeramente en el olvido por culpa de los problemas físicos que le impidieron intentar ponerle la guinda en playoffs y porque, como en 2024, se decidió que no contaba con las suficientes victorias como para meterlo de verdad en la carrera por el MVP. Pero, con 33,5 puntos, 8,3 asistencias y 7,7 rebotes, su candidatura para el puesto de mejor del mundo estuvo ahí. Y sus ganas de reclamar ese trono deberían ser incluso mayores.

Doncic tiene en sus manos unos Lakers hechos más a su medida, que recuerdan un poco a aquellos Mavericks a los que llevó a las Finales en 2024 y con los que le piden que demuestre que hay más de dos contenders en el Oeste. Y junto a los que, tal vez, haya llegado por fin su momento de reclamar el galardón individual para el que siempre suena pero que nunca le llega. Los números y el impacto mediático estarán ahí, pero falta ver si estarán también las victorias necesarias. Porque si consigue que estas lleguen, tal vez sea inevitable que el premio al mejor hombre de la temporada acabe en sus manos.

Pero sobre todo, el que tiene que estar es él… cuando cuenta. Su ausencia en los últimos playoffs fue un varapalo durísimo que dejó cojo a un equipo que, aunque no parecía capaz de poner realmente contra la espada y la pared a OKC, sí venía firmando un ilusionante mes de marzo y soñaba con hacer ruido. Y ese revés señala lo que no debe pasar este año. Doncic debe brillar, pero no tanto como para quedarse sin pilas antes de tiempo. Si puede encontrar ese equilibrio, tendrá muchas cosas que decir.

El pronóstico de nbamaniacs

Creo que se deduce de todo lo escrito en este artículo que me creo mucho a estos Lakers. No como un súper aspirante al título al nivel de Thunder y Spurs en el Oeste, pero sí como un equipo muy serio con más recursos y argumentos que el año pasado. Quizás el tiempo confirme a LeBron como una pieza más insustituible de lo que pienso, pero los veo en el tercer puesto del Oeste con un número de victorias que puede estar entre las 50 y 55.

Equipo anterior: Cleveland Cavaliers; Próximo equipo: New York Knicks

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