141 días después… ¡Hoy vuelve la NBA!


New Orleans y Utah serán los equipos que disputen el primer encuentro de la reanudación de la temporada en la burbuja de Orlando

11 de marzo. Por primera vez en la historia la NBA se detenía a mitad de temporada –casi oliendo ya los playoffs– a causa de una pandemia mundial que nos arrancó de cuajo la vida que conocíamos. Encerrados en casa forzosamente, llegó el momento de recuperar pasados hobbies mientras intentábamos entender cómo todo había desaparecido de la noche a la mañana. La NBA se apagó –todos lo sabemos–, pero junto a ella también lo hicieron el resto de deportes, salas de cine y teatro, conciertos, cenas de amigos, fiestas regionales, viajes… Un nuevo mundo, una nueva realidad; los análisis durante este tiempo han sido muchos y variopintos. Pero por suerte nada es para siempre. Aún se lucha contra el coronavirus y la ansiada normalidad aparece lejana en el horizonte; sin embargo, entre esa incertidumbre la luz del mejor baloncesto volverá a brillar a partir de esta noche. Porque hoy, 30 de julio, vuelve la NBA.

141 días después de que la Liga echase momentáneamente el telón tras conocerse el caso positivo de Rudy Gobert, Disney World será anfitrión y testigo de cómo las canastas vuelven a resonar a lo largo y ancho del planeta. No ha sido sencillo. Durante los meses de marzo, abril y mayo se pasaron múltiples etapas. En un primer momento la NBA señaló que la competición se paraba por un mes. Pasado ese tiempo, el propio comisionado de la NBA, Adam Silver, admitía que estaba más perdido que el primer día de la suspensión, ya que la pandemia estaba lejos de remitir y era igualmente imposible saber cómo evolucionaría.

Durante semanas, incluso meses, las especulaciones no frenaron su avance. La primera pregunta era si se jugaría o no. Tras ella, dónde sería, qué equipos habría, playoffs o también partidos de temporada regular… Sí, la NBA se enfrentó a numerosas preguntas –aún lo hace– en lo que por momentos parecía una contrarreloj por salvar la temporada. Finalmente, para primeros de junio, llegó la fumata blanca. Una vez se anunció oficialmente que la Liga volvería, los propietarios votaron el 4 de junio a favor del formato de 22 equipos, el cual comenzaría de forma oficial el 30 de julio. Pero ni con todos de acuerdo ha sido sencillo. El asesinato de George Floyd dio lugar al movimiento Black Lives Matter, el cual ha supuesto una corriente de iniciativas y manifestaciones en apoyo a la igualdad racial en el que los jugadores han estado muy presentes. Incluso se puso en duda la idoneidad de jugar en Orlando respecto a que ello dejase en su segundo plano la lucha por la justicia social. Algunos jugadores han optado por no participar de la reanudación de la temporada, pero la inmensa mayoría allí estará.

El sistema elegido, como bien sabemos, es el de la burbuja de Orlando. La NBA entendió que el mejor camino para el regreso a las canastas era el de reunir a todos los equipos (jugadores y técnicos) así como a la prensa –ha acudido en un número muy reducido– en una sola sede cerrada en la que todos estuviesen diariamente controlados. Sí, es algo más que atípico, pero por ahora está funcionando. El plan consistía en realizar pruebas a todos los que fuesen a acudir a Disney World unas dos semanas antes del desplazamiento. Tras ello, y con los casos positivos detectados, los equipos acudirían a Orlando a la espera de la incorporación de quienes estuviesen en cuarentena. Pues bien, poco a poco se han ido completando las plantillas y hasta ahora ningún jugador ha dado positivo desde el 13 de julio.

Una atípica espera

En abril empiezan los playoffs, en junio hay campeón, llega el draft, después la agencia libre… Nada de eso ha pasado. Para quienes seguimos la NBA desde hace muchos años se ha hecho realmente extraño el transcurso de estos 141 días sin ver lo que tanto nos apasiona. Ha sido imposible no echar la mirada atrás para recordar momentos pasados. Con la NBA dándonos la posibilidad de revivir partidos históricos, nos hemos empapado de ellos disfrutando igualmente por el camino de toda una leyenda como Michael Jordan –quién no ha visto The Last Dance–. Hemos disfrutado por momentos, es cierto, pero nada se puede comparar al presente.

Por eso ahora vivimos horas de emoción. Queda un mes, quedan dos semanas, 48 horas… Hoy es el día. En mitad del verano, con o sin vacaciones de por medio, la ilusión de quienes aman este deporte en general y la NBA en particular está puesta en el salto inicial que tendrá lugar a partir de las 00:30 horas (horario peninsular español) con el New Orleans Pelicans – Utah Jazz. Será un instante, pero qué instante. Ahí empezará una competición que llevará a algunos equipos, a los que lleguen a las Finales, a estar tres meses en Orlando para hacerse con un anillo que será siempre recordado, que no menospreciado.

Y es que esa es otra discusión, la del asterisco. Lo que viviremos a partir de esta noche no se parecerá a nada visto antes por fechas, sede única, no poder salir de un recinto cerrado… pero nada de ello restará legitimidad alguna al campeón; eso sí, tampoco dudamos de que según qué equipo gane, otros usarán tal argumento.

Respetando el formato

La NBA quería acabar la temporada, eso estaba claro desde el principio, pero solo si se conseguía respetando las reglas del juego. Se habló de que se fuese directamente a playoffs, de acortar eliminatorias, incluso de jugar a partido único… Nada de eso se ha hecho. La NBA ha tratado de respetar a quienes tenían opciones de postemporada antes de la suspensión, así como al formato que lleva tantos años coronando al campeón; es decir, eliminatorias a siete partidos. Y se agradece porque el calendario para finalizar en la temporada en Orlando se parece bastante al de cualquier año.

Por delante quedan tres meses de lo que más nos gusta y con un cartel que augura un fantástico espectáculo con varios candidatos al anillo. Hoy, sin ir más lejos, Los Angeles Lakers y Los Angeles Clippers se verán las caras a partir de las 03:00 horas (horario peninsular español) en lo que puede ser el preámbulo de una histórica final de la Conferencia Oeste entre las dos organizaciones californianas. Y no es más que un ejemplo. Giannis Antetokounmpo, James Harden, Joel Embiid, Damian Lillard… Todos estarán en Disney World, un mundo de fantasía del que la NBA forma ya parte y en el que la ilusión de muchos, la de volver a ver baloncesto NBA, se hará realidad en unas horas. Simplemente, llega el momento de disfrutar.

Toca abrir el NBA League Pass y ver partidos como si no hubiera mañana.

(Fotografía de Jayne Kamin-Oncea/Getty Images)


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