El debate: ¿qué necesitan los Mavericks para convertirse en candidatos?


¡Seguimos con la semana de estreno! Inauguramos nueva sección en nbamaniacs en la que intentaremos abordar alguna de las principales cuestiones que conciernen a la actualidad NBA para generar un sano intercambio de opiniones entre nuestra comunidad de lectores. De lunes a jueves expondremos diversas temáticas con el fin de generar una serie de debates en los que queremos que tú, querido lector, seas el principal protagonista en la caja de comentarios. Y sin más dilación, ¡comenzamos!


Las puertas del futuro más brillante y prometedor se han abierto en Dallas. Las apuestas antes del comienzo del curso eran más bien tímidas y nadie se imaginaba ver a los Mavericks en una privilegiada tercera posición del Oeste consumido ya un cuarto de la temporada. Al ritmo de un estratosférico Luka Doncic que en su año sophomore ha entrado de lleno en la carrera por el MVP, los de Texas están dando mucha guerra y equipos llamados a luchar por el título como Lakers, Rockets, Raptors y Nuggets han hincado la rodilla ante ellos.

El esloveno conforma junto a Kristaps Porzingis una de las parejas más peligrosas y versátiles de toda la NBA. Y sobre ella, Rick Carlisle ha construido un ataque temible. Los Mavericks presentan, a día de hoy, el mejor ofensive rating de toda la historia de la liga: 117,9 puntos por cada 100 posesiones que superan holgadamente a los Warriors de la pasada temporada (115,9) y los Lakers del mejor showtime (115,6 en el curso 1986-87). El secreto del equipo reside en la capacidad de explotar al máximo las virtudes de la plantilla mientras se es, a su vez, muy consciente de unas limitaciones evidentes que buscan ser minimizadas con la mayor eficacia posible.

Sin embargo, las expectativas deben ser manejadas dentro de un contexto más prudente, reducido y, a su vez, global. El objetivo de esta temporada tiene que ser el mismo que el establecido en verano: asentar las bases del nuevo proyecto de futuro. Los Mavericks deberían centrarse en desarrollar la química y abrazar una identidad inamovible y característica como equipo. Mientras tanto, pueden aprovechar la dinámica positiva para probarse a sí mismos y ver hasta dónde pueden llegar este curso. Para alcanzar cotas mayores queda tiempo. Y posibles ajustes, movimientos y decisiones a realizar con el fin de volver a optar por el campeonato. Tanto a corto como a medio o largo plazo. ¿Por dónde empezar? ¿Qué hacer?

Anotación exterior

Tan solo tres jugadores de la plantilla alcanzan los dobles dígitos en anotación. Y uno de ellos, Tim Hardaway Jr., no es, ni mucho menos, la definición de regularidad ni de jugador sobre el que dejar caer la responsabilidad ofensiva del equipo. Doncic y Porzingis aseguran cerca de 50 puntos por velada pero se echa de menos un perfil netamente anotador en el juego exterior con el que acompañar la producción del esloveno. ¿Quizá una tercera estrella para completar el Big-Three?

La incorporación de un ‘3&D’

Justin Jackson y Dorian Finney-Smith emergen como figuras potenciales pero, de momento, su aporte es más limitado. En las últimas fechas se ha hablado mucho de una hipotética llegada de Andre Iguodala, una incorporación de lujo con la que corregir el paradigma. O al menos temporalmente. Los de Texas sufren mucho en transición y el veterano alero echaría el cerrojo al perímetro. Sin embargo, sería conveniente buscar un perfil de este tipo que poder mantener a medio-largo plazo.

Defensa interior

Los Mavericks son uno de los equipos que más y mejor está cerrando la pintura. Más por congestión de la misma que por eficacia defensiva. Disponen de jugadores muy atléticos como Powell y muchos centímetros con los que intimidar en Porzingis y Marjanovic, pero se llega a un echar en falta un perfil más rocoso y duro. El propio ala-pívot letón se beneficiaría de un compañero inamovible en la zona para hacer más daño desde el exterior.

No hacer nada… de momento

Puede parecer muy ambigua y tosca esta afirmación, pero ni mucho menos. ¿Por qué tocar lo que ya funciona? Una pareja estelar sobre la que construir, una plantilla profunda y versátil, complementos muy interesantes y jóvenes con un gran futuro. En este caso, la paciencia y la cocción a fuego lento del proyecto puede ser la mejor solución –que tomen nota los Knicks–. Sin florituras ni locuras. Al menos hasta que la propia planificación exija por sí misma, de forma natural, dar un paso más.

Queremos saber tu opinión

Ahora te toca a tí dar tu opinión, querido lector. ¿Qué plan deberían hacer los Mavericks?, ¿movimientos a corto plazo o ir desarrollando poco a poco el proyecto?, ¿incorporar una nueva estrella, otro anotador o seguir creciendo de la mano de Doncic y Porzingis?, ¿o más bien reforzar la segunda unidad con buenos complementos?

Estamos encantados de poder conocer tu postura al respecto. Déjanos tu opinión en la caja de comentarios. ¡Te leemos!

(Fotografía de portada de Katharine Lotze/Getty Images)


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