Miami Heat reclama tu atención

Miami estrenó esta semana su uniforme alternativo de las llamadas “City Edition” que ha propuesto para esta temporada, en la que volvió como patrocinador y suministrador de las mismas en la NBA. Muchos coinciden en que este diseño, inspirado en la imagen de Miami y en la popular serie de los 80 y 90 “Miami Vice”, es uno de los mejores de esta nueva remesa de prendas de juego.

Los Heat existen. Como si habláramos de Teruel, que también existe, esta curiosidad de las camisetas es sólo un ejemplo trivial de cómo Miami está posicionado ahora mismo en esta liga: sólo es visible por detalles de este tipo, no por lo demás. Convendremos que los Heat están en una buena posición en la actualidad, al igual que están fuera del foco mediático pese a ello. Es un caso extraño.

El All-Star, la última muestra

Las elecciones para el All-Star siempre arrastran polémica y la de este año no iba a ser una excepción. Paul George, Lou Williams o Chris Paul, ya lo vimos aquí, son algunos de los jugadores que podrían haber ido y no fueron elegidos para ello. Pero el caso más sangrante no es el de un jugador en concreto.

Para las elecciones de este tipo siempre hay que tener un equilibrio. Ésa es la razón por la que, por ejemplo, Andre Drummond tampoco ha sido seleccionado. Tiene dos pegas: que su equipo no está entre los mejores (en este caso, fuera de los puestos de playoffs) y que no es el único que ha hecho buenos números en su equipo (en su caso, Tobias Harris es la “competencia”). Este ejemplo sólo vale parcialmente con estos Heat.

Los equipos que están más arriba en las clasificaciones siempre deberían tener un representante en este evento. Liderar a tu equipo a una buena posición no sólo le da sentido al propio juego del baloncesto, que es para lo que está inventado, sino que tiene que ser recompensado de formas tan sencillas como ésta. Y no se ha cumplido con los Heat.

El equipo de Spoelstra está situado en la cuarta posición de la Conferencia Este. Los Cavaliers, vigente campeón de esa parte del cuadro, sólo les sacan una victoria de ventaja. El tener a ocho jugadores por encima de los 10 puntos de media por encuentro les hacen ser un verdadero equipo, compensado y conjuntado, pero también es lo que ha terminado por alejar a Goran Dragić, el líder a todas luces, del All-Star de Los Ángeles. Una incomprensión a todas luces, sea cual sea la pega.

Los Heat están muy arriba

La baja de larga duración de Dion Waiters, al que no volveremos a ver esta temporada, ha enfriado un poco esa sensación que comenzaba a correr por las venas de los aficionados de los Heat de que el equipo está a un gran nivel un año más. Pero es que el mérito de los chicos de Miami vuelve a estar por encima de la repercusión que están teniendo por ello.

A los Heat les gusta el mes de enero. El año pasado completaron una heroicidad de temporada, remontando pese a estar en cuadro y rozando la clasificación para la postemporada. Este año la tendencia comenzó antes y se están encargando de mantenerla todo lo alto que pueden.

En una Conferencia Este que está dando más sorpresas que nunca, se enfoca más el tiro en ver decepciones en franquicias como los Bucks o los Hornets que en ver el verdadero crecimiento en bloque de los Heat. No son los más alegres, de hecho son el equipo que menos anota por partido de toda la conferencia (100,7 puntos), pero el rendimiento es bárbaro. Otra nota discordante.

Desazón tras LeBron

¿Cómo podemos comprender este desatino, esta pérdida de afecto a nivel mediático por un equipo? Es algo difícil de explicar en el que es uno de los grandes conjuntos de este siglo. Han logrado ganar el campeonato en dos etapas distintas en la misma década y siguen siendo un equipo a tener muy en cuenta por los rivales, pero ha perdido peso a la hora de venderse.

La falta de un gran referente es lo que les separa de un mayor calado. Han pasado de la estructura de tener a tres grandes estrellas, con sobresaliendo, a jugarlo todo a tener unos jugadores con un nivel más parejo y que nadie esté muy encima de nadie. Las salidas del que allí fue el ‘6’ y -posteriormente- de su amigo Dwyane Wade han dejado a los Heat sin una referencia clara. Whiteside sigue en construcción y Dragic es un europeo con un largo recorrido.

¿Qué supone Miami para Estados Unidos?

Por todo lo dicho Miami debería ser tenido más en cuenta. Pero si lo vemos desde un punto de vista meramente empresarial, aún más.

Los Heat están en el Top-10 de equipos con más valor financiero de la NBA en la lista que cada año elabora Forbes. Sólo están por delante los equipos de Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Boston y del área no latina de Texas (Dallas y Houston). Por contra, la misma revista coloca a Miami (8º) en el Top-10 de ciudades más vulnerables para un equipo deportivo en un ránking que lidera Raleigh, de Carolina del Norte.

A nivel demográfico a Miami le hace daño la poca población que tiene por motivos espaciales. Es por ello que no aparece entre las ciudades con más latinos pese a ser una de las puertas de entrada a Estados Unidos más socorridas, sobre todo desde Cuba. Florida, con más de 4,2 millones, es el tercer estado que más hispanoamericanos tiene censados, pero Miami no es ejemplo principal: Jacksonville la dobla en población total.

Si lo ponemos en comparación con las ciudades que tienen más de un equipo en las Major Leagues, Miami cae ante otras localidades como Philadelphia y San Francisco. Es por ello que el peso de su equipo en la NBA es mayor, por lo que se le debe un mayor espacio.

La etapa del Big-Three que se formó en 2010 granjeó a los Heat una popularidad importante en el mercado iberoamericano, como se refleja —sin irnos más lejos— en medios como el nuestro. Que este pequeño repaso sirva para darnos cuenta de que sigue habiendo equipo en los Heat, muy interesante y demasiado invisible.


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