Un par de chicles de menta

No se contuvo La Barba. Sabía que la NBA le multaría, pero decidió que el placer de desahogarse a cambio de ‘x’ cantidad de dinero, merecía la pena. Sarna con gusto no pica. 25.000 dólares.

El equivalente a un par de chicles de menta. Extrae Harden la calderilla tras hurgarse en el bolsillo trasero de Mary Poppins, buscando suelto entre los 30,4 millones que se embolsará esta temporada.

Al menos dijo lo que tenía que decir, y la NBA, más allá de proceder con el reglamento y castigar la sinceridad (subjetiva) del jugador, de seguro anotó la opinión de Harden sobre Scott Foster, árbitro peor valorado de la competición en 2016 y a quien el escolta de los no quiere volver a ver ni en pintura.

Houston & playoffs ≠ Foster

Demasiados partidos por delante como para que esto no ocurra, y tampoco la Liga es perro faldero de nadie, ni siquiera de un candidato al MVP. Pero los playoffs son otra historia; cien mil miradas y cincuenta mil lupas.

“No suelo hablar de los árbitros”, exclamó Harden, “pero esto es diferente. Es una cosa personal, por supuesto que lo es. No debería arbitrarnos más”.

Con otros 14 equipos a los que arbitrar, y tras recibir también críticas en el pasado por parte de Chris Paul, parece poco probable que veamos a Foster y la Barba en unas series por el título en el mismo parquet.

¿El precio? (de que se lo piensen al menos). Un par de chicles de menta.

(Fotografía de portada de Streeter Lecka/Getty Images)