Lance Thomas, dolido por el traspaso de Carmelo

ha reconocido sentirse “herido” tras confirmarse el traspaso de . El alero formado en la universidad de Duke guardaba una estrecha relación con su antiguo compañero. Ambos, nacidos en Brooklyn, tenían cierta complicidad y su amistad se fraguó desde que Melo le tendiera su mano cuando aterrizó en los New York allá por 2015, siendo cortado y nuevamente contratado mediante un acuerdo temporal de 10 días.

“Me dolió cuando se fue”, admitió al NY Daily News. “No solo por no tenerle como compañero de equipo, sino por no tenerle como uno de mis mejores amigos”, señaló.

“Una vez que el sábado empecé a escuchar todos esos rumores, empecé a leer multitud de noticias en mi teléfono y poco a poco las iba juntando. Pero así es como me siento. Todavía estoy un poco sentimental al respecto”, añadió.

Tan dura ha sido la salida de Carmelo que el propio Thomas escribió una emocionante carta de despedida a través de The Players Tribune. En ella explica lo que supuso compartir vestuario con la estrella de Syracuse, sus inicios en los Knicks y como fue fraguándose su amistad poco a poco.

“Estoy muy contento por haberla escrito”, destacó Thomas. “Fue una conversación emotiva. Le deseé lo mejor, le deseo lo mejor y seguiremos siendo amigos a lo largo de nuestras respectivas carreras”, agregó.

Tras una temporada en la que arrastró numerosos problemas físicos, el alero espera recuperar la regularidad en su juego. En 46 partidos oficiales promedió 5,6 puntos y 2,6 rebotes en 18,6 minutos sobre el parquet.

Porzingis, el nuevo referente

“Ahora mismo está concentrado en ello”, señaló respecto al letón. “Está más fuerte, está más rápido… Pero lo que más admiro es que ahora está muy concentrado. Realmente está prestando atención a todo lo que está pasando. Está muy mordaz en este momento. Desde el inicio de la pretemporada está mostrando un alto nivel de concentración”, explicó.