P.J. Tucker: “Tenemos el mejor small-ball de la Liga”

Golden State se plantaba anoche en casa de los con la idea de dar un golpe casi definitivo a la eliminatoria. Los de Steve Kerr, alabados tras un gran primer encuentro, tenían en su mano colocar el 2-0 y dejar a Houston tambaleándose. No solo no lo consiguieron, sino que salieron de la pista apesadumbrados. Los de Texas les pasaron por encima pese a poner en liza a los Hamptons Five.

Como viene siendo costumbre en los momentos claves de playoffs, Kerr optó por el quinteto formado por Stephen Curry, Klay Thompson, Andre Iguodala, Kevin Durant y Draymond Green, una alineación que hasta ahora había sembrado el terror en sus rivales. Houston ni se asustó.

Los chicos de Mike D’Antoni se sobrepusieron a las estadísticas para destrozar al mencionado quinteto. Para empezar dejaron su rating defensivo en unos vergonzosos 137,9 puntos por cada 100 posesiones, cuando en los anteriores cinco partidos que habían comenzado juntos estaban en un promedio de 92 puntos. A nivel particular el mejor fue Kevin Durant con un +/- de -28…

Y para conseguir tal rendimiento Houston no solo aceptó el reto del small-ball, sino que lo llevó al extremo. La que ya se conoce como alineación Tuck-wagon, la cual consiste en sacar del equipo a Clint Capela para dar entrada a Eric Gordon y que este juegue junto a Chris Paul, James Harden, Trevor Ariza y , dejó sin respuesta a los de Oakland. Con ella en pista los Rockets tuvieron un rating ofensivo de 125.2 puntos por 100 posesiones, mientras dejaban el defensivo en solo 95 puntos. Tucker narra así lo cómodo que se siente jugando con ese quinteto.

“Es mi alineación favorita. Sentimos que somos los mejores en eso, jugando así de pequeño. Sentimos que nadie puede hacer lo que hacemos. ¿Quieres jugar pequeño? Bien. Nosotros también lo haremos. Y como ya he dicho, tenemos el mejor small-ball de la Liga”, comenta a Sam Amick de USA Today.

Cuestión de defensa

Houston funcionó a las mil maravillas. Tras un primer partido errático, todo fluyó dando la sensación de que era hasta fácil. D’Antoni entiende que fue la defensa la que apretó el botón de acción. “Esa fue la llave. Pueden escribir la crónica con una sola frase. Eso es todo. Apretamos, fallaron tiros y pudimos correr. De esa forma conseguimos que participase más gente. Si tenemos que jugar lento todo el tiempo, eso da lugar a muchos aclarados. Hoy fueron ellos quienes tuvieron que recurrir a eso y fallaron muchas veces”, sentencia.