Alex Len, adiós a Phoenix: “Será la primera vez que elija dónde quiero ir”

Mucho ha, que todos sabemos que lo único que ata a a los Phoenix , es el tiempo. Y que lo único que no lo aleja definitivamente de Arizona, es la incapacidad de acelerarlo. Pero pocas cosas ganan en paciencia a las manijas de un reloj, y más pronto que tarde señalarán a julio. Entonces, un lustro de sinsabores y promesas incumplidas tocará a su fin.

Los aficionados exhalan un suspiro de anhelo cuando piensan en ; de aborrecimiento cuando lo hacen en Len. Cinco años después de ser elegido número 5 del Draft 2013, se ha agotado la paciencia con la perla ucraniana.

Aviso a navegantes, Len no es un pufo; tan solo un vacío de motivación y un jugador horriblemente inconsistente.

El pasado martes tenía una de esas noches en las que no era ni lo uno ni lo otro. Tenía una de esas noches que motivaron su alta elección; de esas noches que reabren la herida de la esperanza, y te hacen preguntarte si en un puñado de años te escocerá el justificado hastío.

19 puntos, 12 rebotes y 3 tapones ante Detroit, para firmar el décimo doble-doble de la temporada del pívot.

Con éste, Len logra una estadística cuando menos interesante. Suma al menos diez dobles-dobles en cada una de sus cinco campañas NBA. ¿El último en conseguir eso con la camiseta de los Suns? Steve Nash —huelga decir que con asistencias y no con rebotes—, con una racha por supuesto mucho más prolongada: sin parar de 2004 a 2012.

“Me sentí bien. Los compañeros me encontraban”, decía Len a la conclusión del partido. Tardío hallazgo en días de epitafio.

Ni 20 minutos ni titular

La temporada toca a su fin, y el center se convertirá en agente libre sin restricciones. Tras no conseguir ninguna oferta lo bastante seductora el pasado verano, no le quedó más remedio que adherirse a su oferta cualificada por 4,2 millones de dólares y demostrar a las 30 franquicias que todas se habían equivocado.

Otro año, 19,8 minutos, 8 puntos y 7,5 rebotes después, queda claro que, al menos, no hubo nada de grave en aguardar unos meses más.

Ni con dos técnicos distintos este curso ha logrado Len ganarse la titularidad, disputando solo 11 encuentros desde el salto inicial, y viendo como, en un equipo sin rumbo —bueno, rumbo sí —Tankathon on tour— un veterano de paso como Tyson Chandler le comía la tostada noche sí, noche también.

Encorsetado

Sumido en la inestabilidad y sin la suficiente libertad, Len cree que el clima de Arizona no ha sido el mejor para facilitar su desarrollo —recordemos, solo tiene 24 años—.

“En los últimos años he tenido tres entrenadores diferentes, el roster cambiaba cada año. Realmente no hemos tenido nunca ninguna estabilidad. Era como empezar de nuevo cada año. Sí, estabilidad y consistencia es algo que voy a buscar”.

En cuanto a su juego, realmente conocemos muy poco del potencial de Len a más de dos metros del hierro. Crear jugadas para que trabaje su mid-range, es algo que nunca ha sucedido en sus cinco temporadas en Phoenix. En sus cuatro primero años, eso sí, lo poco que lanzó no entró. Tan solo un 30% de efectividad en tiros de media distancia.

Pero este curso la diferencia es palpable. Sin prodigarse demasiado (solo 17 intentos), ha encestado el 45% de sus lanzamientos de 3-5 metros. “Creo que puedo alejarme del aro y lanzar de media distancia. Este año Jay [Triano] no quería que lanzara en absoluto, así que me limité a mi rol. Pero a donde quiera que vaya, creo que podré ampliar mi rango de tiro y anotar esos lanzamientos”, asevera el pívot.

Adiós y gracias

En sus declaraciones, vemos, el jugador no rehuye la inminente realidad. Tampoco disimula , general manager del equipo, quien ya ha afirmado que la mayor prioridad de la franquicia es fichar un pívot, ya sea en la agencia libre o vía Draft.

Len mira al futuro con optimismo y sosiego, como quién se quita un peso de encima. “Estoy deseando que llegue la postemporada. Estoy emocionado. Va a ser la primera vez que tenga la oportunidad de ir a donde quiera”.