Boston cree que Irving es feliz con ellos

Lo que parecía iba a ser un verano tranquilo para los tras realizar unos fantásticos playoffs, se ha terminado por convertir en otro en el que las dudas sobre el futuro de nublan el horizonte de los verdes.

La realidad es que todo estaba en calma hasta que Chris Mannix de Yahoo! Sports señaló que Irving, aún siendo jugador de Cleveland, había comentado a sus entonces compañeros que deseaba jugar en New York Knicks. A esa información, ya de por sí preocupante dado que será agente libre en 2019, se unía el que los Celtics sentían temor al respecto.

Con ese escenario, y sabedores de que el plan de Boston no es otro que el de contar con el base a largo plazo, la pregunta se trasladó a Irving, cuya respuesta no ha sido en ningún caso concluyente. Y es normal. Firmar una extensión en estos momentos no tiene sentido, y mostrarse taxativo con toda una temporada por delante tampoco. Entonces, ¿a qué se agarra Boston? A su felicidad.

Según informa Adam Himmelsbach de The Boston Globe, una fuente de la liga asegura que los Celtics creen que Irving está contento en Boston y que le gustaría permanecer con ellos a largo plazo; claro que esa misma fuente también señala que no existe seguridad alguna.

¿Es un riesgo?

Con la extensión descartada, Boston sabe ya que no podrá despejar la incógnita hasta el verano de 2019, y para entonces no habrá vuelta atrás: se queda o se marcha a cambio de nada. Con esa perspectiva es posible que los Celtics no vean con malos ojos un traspaso, sobre todo si Kyrie no les transmite confianza en el proyecto. Y en ese caso, en el de tener abierta la puerta de un intercambio, es lógico que digan que está feliz para que no pierda valor. Las cartas están sobre la mesa. Ahora le toca a Boston decidir.