Los Jazz no renuncian a la tercera plaza: ¿error o acierto?

Con rachas como las seis victorias seguidas de Portland o las 15 de las últimas 18 posibles en el caso de Houston, es difícil competir. Y eso que los de Quin Snynder rozan la perfección: 9 de 10 (aquel desliz ante Atlanta…).

Anoche lo volvieron a hacer. Otra victoria más, esta vez ante unos que ya miran (y no de reojo) al Draft, por 128-124. A pesar de ello, continúan a dos partidos de los tejanos y a dos y medio de los de Oregón. Y el sendero se termina (seis partidos por delante para finalizar la RS, y ningún cruce directo).

Desde Oceanía con amor

No obstante, pase lo que pase y concluya como concluya la fase regular, los tienen dos motivos para estar alegres. Pues a su gran estado de forma colectivo, podemos unir ahora el individual de, especialmente, un jugador. Joe Ingles. ¡Como está el australiano!

Este mes de marzo, además de mantener su nivel anotador (tanto en frecuencia como en porcentajes), recobra el pulso como pasador. Algo de lo que ya dio habituales muestras el año pasado pero en donde en éste, andaba algo más timorato. En estos instantes, él y no Ricky Rubio es el auténtico PG de los Jazz; 14 asistencias ante los Lakers el jueves, y hoy otras 10 ante los Wizards, para una media de 7,7 a punto de cerrar el mes.

Tanta asistencia la redondeó con 18 tantos anoche, pero el que llevó las riendas anotadoras fue el de siempre. Donovan Mitchell, con 35 puntos. Rudy Gobert sumó otro doble-doble (13/17) y Ricky añadió 17 puntos y 3 robos.

Estériles fueron los 34 puntos de Bradley Beal o los 28 de Bobby Portis. Y es que el hándicap de los Wizards esta temporada, como bien concluye el escolta, no está en el ataque. “Desde el All-Star, hemos sido top-5 o incluso mejores en el apartado ofensivo. Ése nunca ha sido nuestro problema. Ha sido el defender y frenar al rival cuando debíamos hacerlo”.

Efectivamente. Con 118,4 puntos recibidos de media (HoopsStats) también desde el All-Star, los capitalinos quedan en evidencia como la cuarta peor defensa de la NBA (sólo por delante de Minnesota, Atlanta y NOLA).

Utah: ¿micro-tanking?

¿Y ahora qué? Deben estar preguntándose en Salt Lake City. Porque el tercer puesto está, como hemos dicho, a 2,5 partidos. Restando seis y viendo como siguen los Blazers (reponiéndose al mazazo de Nurkic), uno se pregunta si no conviene apostar mejor por la vía contraria. La de dejarse llevar.

Porque el contexto es el que sigue. En primer lugar, en cuanto al rival (y no a la ventaja de campo) ser 4º o 5º no cambia nada. Hoy por hoy, serían los Rockets o los Rockets. Y los Rockets están, disculpad el chiste, como un cohete. Austin Rivers resumía ayer en una frase el actual nivel de confianza del equipo: “Si los Rockets jugamos como hoy en defensa, podemos ganar el título”.

Quizás, en estos instantes, tras Warriors y Nuggets, no pueda haber un rival peor. De hecho son sus vigentes verdugos en playoffs (4-1 el curso anterior).

En fin. No hay rival bueno. No hay rival fácil. Pero sí hay brackets y brackets. Seguro que Snyder tiene ya el suyo, el ideal, en su cabeza. Y es posible que para cristalizarlo, quizás y solo quizás, ganar todo lo que queda por delante no sea la mejor opción. ¿Micro-tanking on tour?

(Fotografía de portada de Chris Gardner/Getty Images)


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