Perry Jones III engrosa las filas de los Pelicans

Era como tapar el reventón de una cámara con un chicle. El fichaje de Tony Allen ha sido muy celebrado entre la afición de los New Orleans , pero de ahí a pensar que viene a ocupar el puesto de ‘3’ titular que hasta el momento carecía de dueño, no parece la mejor de las ideas.



Ni siquiera hace falta hablar de su (no) tiro exterior; basta con hacerlo de su altura. A pesar de ser uno de los defensores más fieros y vehementes de la competición, sus 1,93 metros lo dejan automáticamente en desventaja ante la mayor parte de aleros de la liga, ya sea para postear o puntear sus tiros. Allen puede ejercer de forward, sí, pero únicamente como medida de urgencia y excepción.

¿Su alero titular?

Por eso, la gerencia de los Pelicans continúa buscando, y sus pesquisas les han llevado a darle una oportunidad a —quién recién venía de hacer una prueba con los Timberwolves—, un alero sin equipo y que había jugado el último año en el Khimki ruso primero, y en los  de la D-League después.

Su último —y único— equipo en la NBA hasta el momento habían sido los Oklahoma City Thunder, con los que jugó tres temporadas bajo un rol secundario. Ahora, informa Adrian Wojnarowski de ESPN, tendrá una nueva oportunidad en la NBA de la mano de los Pelicans. Estos le han firmado para el training camp, y tendrá en su mano convencerles para ocupar uno de los quince puestos definitivos con los que cada franquicia da inicio el curso regular.

Por ahora, traspasado Pondexter, lesionado hasta diciembre Salomon Hill, y con Muhammad cada día más cerca de renovar con Minny, las puertas se abren de par en par para casi cualquier alero que esté en condiciones de dar un paso adelante.

Sus promedios en la NBA son de 3,4 puntos y 1,8 rebotes en 11,7 minutos.