T.J. Warren destroza a los Lakers: “Está en un planeta diferente”


El máximo anotador desde que regresó la NBA hace poco más de una semana no responde al nombre de James Harden. Ni tampoco al de Giannis Antetokounmpo o LeBron James.

Tras anotar 39 puntos, con un 15 de 22 en tiros de campo, en la victoria (116-111) de Indiana Pacers contra Los Angeles Lakers durante la jornada del sábado, T.J. Warren aumentó su promedio hasta los 34,8 puntos con un espectacular 60,5% en tiros de campo, incluido un 55,6% en triples. Motivos de sobra para que le hayamos dedicado un artículo exclusivo a su sensacional rendimiento. Y para que los Pacers presenten un balance de 4-1 en Orlando y hayan empatado a Miami por el cuarto puesto del Este.

El de Durham fue un auténtico torbellino ante el que los de Frank Vogel no fueron capaces de plantear una respuesta productiva. Un nuevo éxtasis anotador que alcanzó su clímax con un parcial de 7-0 en los últimos 90 segundos, incluido un triple que sentenció el choque a diez segundos para el final. No solo eso, sino que defendió a Anthony Davis durante la mayor parte del partido, limitando su aportación a 8 puntos y un 3 de 14 en tiros de campo.

Su compañero de equipo y estrella de la liga, Victor Oladipo, declaró hace unos días que a nadie le sorprende el nivel del alero. En esta ocasión reculó al afirmar que Warren se encuentra en un estado de gracia sin precedentes para él. “Mira, T.J. Warren está en un planeta diferente en este momento”, afirmó el escolta. “No importa lo que yo diga. No importa lo que tú digas. No importa lo que nadie diga. No es necesario que nadie lo anime a hacer nada. Va a meter la pelota en el aro sin importar quién esté allí delante.”

Warren rompió todos los registros con 53 puntos en el partido inaugural ante los 76ers y ha anotado al menos 30 puntos en cuatro de los cinco partidos que han disputado los Pacers. Todos ellos se han saldado con victoria y en ellos está promediando 39,5 puntos con un escandaloso 66% en tiros. El gran protagonista de esta aventura ha explicado la situación de una forma altruista y colectiva. “Tan solo me he dedicado tiempo y trabajo. He meditado. Durante el tiempo libre y la suspensión estuve encerrado en mí mismo, enamorado del juego. Cuando estoy ahí fuera sigo siendo yo mismo. Tengo unos buenos compañeros, una buena familia y buenos amigos, así que eso me ayuda mucho. Los Pacers me recibieron con los brazos abiertos así que estoy agradecido por todo en este momento.”

Con Domantas Sabonis fuera de juego por una lesión en el pie y la incertidumbre inicial sobre la salud y el estado de Oladipo, los Pacers han buscado activamente a Warren para que este sea la primera opción en ataque y su principal anotador. “Simplemente está fluyendo con el juego. No está forzando nada. Está haciendo tiros que sabe que puede hacer”, declaró el entrenador Nate McMillan.

¿En problemas o experimentación?

Desde que Los Angeles Lakers aseguraron el primer puesto de la Conferencia Oeste han hilado tres derrotas consecutivas. Algunos lamentan estas pérdidas y opinan que son fruto de las carencias del equipo. Un segundo grupo tranquiliza al primero y justifica estos tropiezos apelando a la dosificación de las energías de cara a la inminente llegada de los playoffs.

Frank Vogel aún no ha trabajado a pleno rendimiento con su rotación de playoffs esperada y ante los Pacers otorgó minutos significativos a los reservas Jared Dudley, Quinn Cook y Talen Horton-Tucker. El propio Cook fue el segundo máximo anotador con 21 puntos. Dwight Howard aportó un doble-doble de 10 puntos y 12 rebotes. El mejor fue, una vez más, un incombustible LeBron James: 31 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias, un 54% en tiros de campo y una sola pérdida. El cuatro veces MVP de la temporada quiso ser optimista pese al tropiezo. “Queríamos mejorar hoy como equipo y siento que lo hicimos. Lo importante es que juguemos nuestro baloncesto. Ganemos, perdamos o empatemos nos dará la oportunidad de tener mucho éxito más adelante.”

Sin embargo, cabe destacar dos puntos muy importantes que han lastrado al equipo durante todo el curso. En primer lugar, la dificultad para defender a los exteriores rivales y cerrar el juego en transición. T.J. Warren fue un vendaval gracias a sus 39 puntos, pero es que Oladipo y Brogdon se combinaron para otros 46 tantos.

Por otro lado, ha quedado patente la dependencia angelina en sus dos grandes estrellas. Si una de las dos falla, el equipo se resiente y las posibilidades de hincar la rodilla se intensifican. Anthony Davis está mostrando un rendimiento muy dispar en la burbuja y, en esta ocasión, su moneda arrojó cruz. “Obviamente tengo que ser mejor. Me veía bien esta noche. Pero fallé. Fallé tiros cerca del aro, algunas bandejas, triples liberado, tiros de media distancia,… Los lanzamientos simplemente no entraban.”

Los de Frank Vogel tendrán la oportunidad de resarcirse este martes ante los Denver Nuggets, uno de los equipos del Oeste que espera poder unirse a la fiesta.

(Fotografía de portada de Kim Klement – Pool/Getty Images)


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