Qué narices pasa ahora con los Lakers

Tras la renuncia de Magic, la franquicia huele a desnorte en el peor momento posible; planteamos las decisiones a tomar en el futuro

Vaya tela la última hora de Los Angeles . El desastre empieza por que , propietaria de la organización, no tenía ningún conocimiento de lo que estaba a punto de anunciar ayer martes en el Staples Center.

“Ella no sabe que estoy aquí ahora mismo”, podía revelar el propio Magic, según se hizo eco el periodista Dave McMenamin. Muy mal se inauguraba la cosa, mucho peor hablando de que fue una de las noticias más inesperadas de la temporada.


Ramona Shelburne (ESPN) aseguraba de acuerdo a sus fuentes que ni los amigos más cercanos de Johnson eran conocedores de su decisión. Ni su jefa, ni sus amigos ni nadie además de sí mismo…

Según pudo añadir Shelburne, Jeanie Buss quedó aturdida tras enterarse, a distancia, de que su presidente de operaciones la dejaba tirada. Casi en shock. No tenía ni la menor idea de que fuera a ocurrir aquello. Es más, algunas fuentes confesaron que el entorno de la familia Buss quedó “triste, enfadado y decepcionado” con la decisión que acababa de tomar su hasta hace nada jefe de barracón.

Debido al seísmo que terminaba de liberarse, Jeanie no acudió al partido del martes en el Staples Center. En lugar de eso, se atrincheró en las instalaciones corporativas de El Segundo con su estado mayor restante: Rob Pelinka (general manager), Joe McCormack (director de finanzas), Tim Harris (jefe oficinas) y Linda Rambis, directora de proyectos especiales además de mujer del exjugador Kurt Rambis. La franquicia quedó literalmente “paralizada” por las noticias que llegaban del Staples, tal como pudo revelar una fuente a los periodistas Ohm Youngmisuk y Dave McMenamin (ESPN).

Jeanie y toda su compañía no daban crédito a lo que estaban presenciando. Era un completo desastre.

Como para no serlo; el líder elegido para buscar el camino de la grandeza había saltado por la borda sin avisar previamente a nadie.

No se lo esperaba Jeanie, después de haberse reunido durante más de tres horas con Magic Johnson el lunes —no hacía ni un día— y no haber oído ni Pamplona acerca de tirar la toalla. Durante dicho encuentro, la propietaria había transmitido a su presidente la concesión de plenos poderes para el decisivo verano que se avecinaba: poder de decisión en todo, carta blanca, incluyendo echar de su puesto al entrenador Luke Walton, que siempre fue muy del agrado de la mandataria y no tanto del adalid del Showtime. Hasta en eso iba a confiar Jeanie en Magic; fue su elegido hace dos años y le seguía dotando de plena confianza.

Las razones de Magic

La decisión del ya expresidente de los Lakers parece tener que ver más con la infelicidad que le reportaba el cargo que con cualquier otra cosa. “Siendo presidente no podía ser Magic Johson, ahora puedo volver a serlo”, pudo declarar un directivo encerrado dentro de un puesto que le obligaba a moverse en la sombra de la NBA; y eso nunca ha sido del agrado de Magic. A él siempre le agradó mezclarse en todas las salsas y aparecer en primer lugar hasta cuando él no está directamente aludido.

El caso es que con la inesperada renuncia de Magic, a Jeanie Buss y compañía les aguarda un período crucial para mantener a flote el futuro. Tienen la complicada obligación de que la marcha del icono de los últimos dos años no suponga un revés durísimo para la salud deportiva franquicia.

Para actuar en la dirección correcta, tocará acertar en un buen manojo de decisiones que detallo a continuación.

Elección de un nuevo presidente/líder

Primero, la designación de un nuevo comandante en jefe es la encrucijada más importante que pueden contemplar los Lakers a día de hoy. Necesitan un nuevo presidente de perfil alto, capacitado para tomar decisiones acertadas bajo presión, sin demasiados recursos (que no los hay) y con influencia y carisma entre los círculos de la liga, en los jugadores.

Queda por ver si continuará Rob Pelinka, el GM que llegó en el proyecto de Magic Johnson y a quien el propio expresidente dedicó alusiones confusas en la erupción de su adiós.

“¿Que si creo que Rob es el GM correcto? Esa es una decisión que tiene que tomar Jeanie. Trabajé con él. No tuve problemas con él. Ahora dicen que él tuvo algo de culpa, no lo sé. Muchos agentes amigos míos me han llamado, pero Jeanie es quien tiene que hacer todas las llamadas, no es algo que yo tenga que hacer ahora. Es su organización”, podía expresarse, enigmático, Magic y recogió ESPN.

Qué hacer en el Draft

Una vez se haya concretado la elección de un nuevo líder de proyecto (decisión mucho más clave de lo que parece), los movimientos inminentes tendrán que ver con la lotería del Draft (se celebra el 14 de mayo).

Sin haber entrado en playoffs (11º peor récord de la temporada), a los Lakers les queda el pírrico consuelo de formar parte de la lotería del Draft.

Según el portal Tankathon, la entidad angelina posee un 13,9 por ciento de posibilidades de obtener una elección de primera ronda entre las cuatro primeras posiciones y un 3,0% de llegar al pick número 1.

Opciones remotas porque otros han perdido más y mejor para tener mayor disposición en el próximo Draft; el problema es que los Lakers no concibieron la temporada para tankear y otros sí lo hicieron.

Con suerte, los Lakers podrían obtener una tajada alta en el próximo Draft, algo así como un top 10. Y una vez ahí, llegaría otro de los interrogantes. ¿Deberían mantener su pick o tratar de canjearlo por talento inmediato al servicio de LeBron James? No creo que exista una respuesta correcta a esta cuestión y sí que se debe abogar por lectura detenida de la situación una vez esta llame a la puerta.

Lo que no hay que olvidar es que con LeBron como volante del vestuario, cualquier atisbo de paciencia será desestimado. Los Lakers necesitan ganar desde ya, mucho más tras el fiasco de temporada 2018-19 que han tenido. O sea, que si se les dan bien las cosas podrían mercadear con su elección del Draft y conseguir algo de ayuda para LeBron y compañía. No están en el Staples para esperar tres o cuatro años más, ni mucho menos.

Margen para agentes libres

Uno de los legados positivos de Magic Johnson resulta la liberación de margen salarial. Con movimientos que costaron, por ejemplo, la salida de D’Angelo Russell (ahora All-Star) los Lakers consiguieron llegar al verano 2019 con hueco suficiente para firmar una gran estrella. Deshicieron los despropósitos de Luol Deng y Timofey Mozgov por el camino.

Entre 40 y 50 millones de dólares (el próximo tope salarial se estima en 110) libres este verano pueden ser el bote salvavidas de la franquicia. Grandes nombres como Kevin Durant, Kawhi Leonard, Kyrie Irving (podría reunirse con los Lakers), Kemba Walker, Klay Thompson, DeMarcus Cousins, Jimmy Butler, Nikola Vucecic, Khris Middleton… serán jugadores libres y la mente angelina con un presidente u otro debe estar centrada en pescar uno solo de esos mencionados ilustres.

Para eso estuvieron diseñados los movimientos de Magic Johnson y Rob Pelinka en el pasado, los que liberaban margen a cambio de tener que sacrificar alguna pieza importante. Será este verano cuando esos sacrificios puedan ser por fin justificados.

Traspasos, ¿Davis?

Además, mediante traspaso los Lakers también tratarán de hacerse con el mayor talento que puedan. Irán a por Anthony Davis a cara de perro, otra vez, con el alivio de que New Orleans no estará tan enojado con el nuevo presidente como sí lo estaba con Magic por el curso que tomaron las negociaciones en febrero. El problema para los Lakers reside en que ya ofrecieron en febrero casi todo lo que podrán ofrecer de nuevo en verano, a excepción de su futura primera ronda del Draft; si esta fuera un top 5 (algo improbable), su papel negociador en la película podría ser diferente, mejorado. A quién no agrada una ronda alta del Draft en plena reconstrucción…

En cualquier caso, a día de hoy las opciones de los Lakers con Anthony Davis se antojan remotas por todo lo ocurrido hace un par de meses.

Jugadores con contrato

Para el curso que viene, habrá una limpia importante en la plantilla del equipo púrpura y oro. Solo quedarán con contrato LeBron James, Brandon Ingram, Lonzo Ball, Josh Hart, Kyle Kuzma, Isaac Bonga y Moritz Wagner.

Habrá espacio de sobra para engendrar una versión deportiva optimizada a partir de la agencia libre y de lo que pueda dar de sí el mercado veraniego. Por ello necesitan los Lakers una personalidad abrumadora como nuevo jefe de operaciones de baloncesto. Es ahora o nunca.

Jugadores que se irán

Por el contrario, de la plantilla del presente curso Rajon Rondo, Kentavious Caldwell-Pope, Lance Stephenson, Reggie Bullock, JaVale McGee, Mike Muscala y Tyson Chandler terminan contrato y quedarán desligados de los Lakers.

Entrenador

Y por último, buena papeleta tiene la organización californiana en lo que al banquillo se refiere. Todos los círculos de la liga dan por segura la destitución de Luke Walton.

Marc Stein pudo revelar para el NY Times que “los rumores dentro de los círculos de entrenadores de la liga siguen siendo que es casi seguro que Walton será despedido después de terminar la temporada”. Nada que no supiéramos a estas alturas con o sin Magic, pero un detalle que dificulta todavía más la reconversión de los Lakers en un ente que gane partidos.

De ese modo, la huida de Johnson ha atraído un indeseable aura de desnorte en el peor momento posible. En el instante más decisivo de los últimos años, cuando los Lakers tienen una opción real de volver a ser una organización ganadora si el verano es benevolente. Muchas decisiones
—infinitas— han de tomarse a partir de ahora por parte de Jeanie Buss pero lo que resulta indudable es que un nuevo patinazo sería el descrédito elevado a infinito… Y con LeBron James alejándose de manera inexorable de sus años más útiles.

Lakers, es este verano, o no será nunca en el futuro cercano.

(Fotografía de portada: Harry How/Getty Images)


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